Lo que debía ser una persecución terminó en una escena insólita en Coronel Pringles: un patrullero de la Policía bonaerense quedó suspendido sobre un zanjón y obligó a interrumpir el operativo.
El episodio ocurrió durante el fin de semana en la intersección de Boulevard 13 y Cabrera, donde una camioneta oficial Ford Ranger quedó literalmente colgando tras una maniobra fallida. Según reconstruyeron medios locales, el conductor no logró trazar una curva y el vehículo se fue de largo.
La situación se dio en un contexto de urgencia. Los efectivos seguían a un sospechoso que acababa de cometer un delito, lo que habría influido en la velocidad y en el desenlace del recorrido.
Aunque los policías lograron salir ilesos, la escena quedó lejos de resolverse de inmediato: el móvil permaneció atrapado y fue necesario montar un operativo con grúa para retirarlo. La tarea demandó varias horas de trabajo coordinado entre distintas áreas.
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En paralelo, la persecución quedó trunca. El sospechoso aprovechó la situación y logró escapar mientras los agentes se concentraban en evitar que el vehículo terminara dentro del zanjón.
El caso tomó notoriedad recién este lunes, cuando comenzaron a circular imágenes del episodio en redes sociales, donde se ve el patrullero inclinado sobre el borde.
En otro hecho reciente, pero con consecuencias distintas, un móvil policial y un auto particular protagonizaron un fuerte choque en la Ciudad de Buenos Aires, en el cruce de Callao y Corrientes.
A raíz del impacto, siete personas resultaron heridas. Dos efectivos fueron trasladados al Hospital Ramos Mejía con politraumatismos, sin riesgo de vida, mientras que los cinco ocupantes del otro vehículo también sufrieron lesiones.

