Una investigación internacional está revelando una trama de espionaje y manipulación mediática coordinada desde los Estados Unidos, que según informó el medio español Red, fundado por el ex vicepresidente de ese país europeo, Pablo Iglesias, incluye al presidente Javier Milei, involucrándolo como uno de los principales financistas de una operación diseñada para desgastar a gobiernos progresistas en América Latina.
La información surgió de una serie de grabaciones donde el ex presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, (ex detenido en EEUU por narco e indultado por Donald Trump) detalló los planes para montar una base operativa en Washington, en diálogo con el actual mandatario de ese país centroamericano, Nasry Asfura.
En uno de los audios filtrados más reveladores, la voz atribuida a Hernández explica la logística de la operación: “vamos a rentar un apartamento y ahí vamos a montar una oficina para poner una unidad de de periodismo digital”.
Según el registro, la intención fue que este equipo fuera manejado por integrantes del entorno del Partido Republicano en Estados Unidos para operar con impunidad y evitar que “nos rastreen allá en Honduras”.
El eje Washington-Tegucigalpa
La participación económica de Javier Milei habría sido una pieza central en el armado de este esquema comunicacional, según lo que revelan los audios filtrados.
En una conversación telefónica con María Antonieta Mejía, actual Designada Presidencial de Honduras, Hernandez confirmó el aporte argentino: “le contaba al Presidente Asfura que pudimos hablar con Javier Milei y él está apoyando con 350.000 dólares”.
El objetivo de semejante inversión fue, en palabras del propio exmandatario, “extirpar el cáncer de la izquierda de ahí de Honduras y de toda Latinoamérica”.
La sintonía entre el libertario y los sectores conservadores de la región parece haber sido inmediata. En otro fragmento de las escuchas, Hernández se jactó de su llegada directa al presidente argentino tras una comunicación oficial: “estuve en una llamada con el presidente Javier Milei y fue exitosa. Fue muy buena y yo creo que en este punto podemos hacer cosas grandes para toda Latinoamérica”.
Esta “unidad de ataque” parece haber contado con el aval de Milei, y también se nutrió de recursos públicos hondureños y donaciones de terceros que elevaron el presupuesto total por encima del medio millón de dólares.
Objetivos en la mira
La “célula digital” financiada desde Argentina tendría objetivos muy precisos. La filtración reveló que el equipo ya preparó materiales para golpear a figuras clave: “se vienen unos expedientes contra México, se vienen unos expedientes contra Colombia y lo más importante contra Honduras, en este caso contra la familia Zelaya”.
Esto puso bajo fuego directo a los mandatarios Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, marcando una intervención directa en la política doméstica de sus países.

Detrás de la fachada de “periodismo digital”, la investigación señaló una estrategia geopolítica alineada con los intereses de Washington. El plan buscó, según los artículos publicados, “negar a competidores no hemisféricos la capacidad de posicionar fuerzas”, lo que en la práctica se tradujo en la directriz de “bloquear la influencia china en América Latina” mediante el uso de guerra informativa.
Ante la difusión de estos audios, Hernández utilizó sus redes sociales para asegurar que las grabaciones “SON FALSAS” y que se trata de una “campaña de desinformación”. Sin embargo, la precisión de los datos aportados por la investigación española puso al gobierno argentino en una situación diplomática sumamente delicada.

