En las últimas horas, la senadora bonaerense de Hechos- UCR Identidad, Natalia Quintana, presentó una serie de iniciativas en la Cámara alta para reclamar mayor transparencia en la ejecución del programa MESA y advertir por el deterioro del Servicio Alimentario Escolar (SAE).
Por un lado, la legisladora impulsó un pedido de informes sobre el Programa Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA), con el objetivo de conocer en detalle su funcionamiento actual, la ejecución presupuestaria, los mecanismos de control y los criterios utilizados para la asignación de recursos. Según planteó, la iniciativa busca que el Gobierno bonaerense brinde precisiones sobre la continuidad de una herramienta que nació en el marco de la emergencia sanitaria, pero que se mantuvo como parte del esquema de asistencia alimentaria en las escuelas públicas.
“El programa MESA fue una respuesta necesaria en el marco de la emergencia sanitaria, pero hoy es fundamental revisar su continuidad, su eficiencia y su articulación con otras políticas públicas”, sostuvo Quintana. En ese sentido, la senadora puso el foco en problemas vinculados a la trazabilidad de los módulos alimentarios, demoras logísticas y una posible superposición con otras prestaciones, especialmente con el Servicio Alimentario Escolar.
La preocupación, según remarcó, pasa por garantizar que los recursos lleguen efectivamente a las familias destinatarias y que exista un esquema claro de seguimiento sobre la distribución de las cajas de alimentos.
EN QUÉ CONSISTEN LOS PROGRAMAS SEÑALADOS
Actualmente, el programa MESA funciona como complemento del SAE y consiste en la entrega mensual de módulos alimentarios con productos secos destinados a las familias de estudiantes en situación de vulnerabilidad. La asistencia se canaliza a través de las instituciones educativas y forma parte de la política alimentaria que administra el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense.
En paralelo, Quintana presentó un proyecto de declaración para manifestar su preocupación por la situación del Servicio Alimentario Escolar (SAE), uno de los principales dispositivos de asistencia alimentaria de la Provincia. El SAE es la prestación tradicional de comedores escolares y alcanza a estudiantes de establecimientos públicos con desayuno, merienda y almuerzo presencial. De acuerdo con datos oficiales, llega a más de 2,5 millones de niños, niñas y adolescentes en unas 11.700 escuelas distribuidas en los 135 municipios bonaerenses.
Sobre este punto, la legisladora advirtió que la falta de actualización de los valores frente a la inflación está afectando la calidad del servicio. “No actualizar el SAE en función de la inflación implica, en los hechos, una reducción del servicio”, señaló, al tiempo que alertó por el impacto directo sobre los sectores más vulnerables.
El planteo apunta al desfasaje entre el aumento de los precios de los alimentos y los montos asignados al programa, una situación que, según expuso, repercute en la cantidad, la variedad y la calidad nutricional de las prestaciones que reciben los alumnos en las escuelas. Además, Quintana destacó el trabajo cotidiano de los equipos educativos y de los consejos escolares para sostener el funcionamiento de los comedores, aunque subrayó que la responsabilidad del financiamiento corresponde al Estado provincial.
En la Provincia, tanto el SAE como MESA se gestionan a través del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, en articulación con municipios y consejos escolares. Ambos programas forman parte del esquema de asistencia que se mantiene incluso durante períodos de receso, como ocurre con el dispositivo Escuelas Abiertas en Verano.

