En la ciudad de La Plata, un proyecto busca transformar la realidad de muchas personas que históricamente han sido excluidas del mercado laboral y de los espacios de ocio. Se trata de Ranchos Café, una iniciativa de Charo Rodríguez Ferro, una terapeuta ocupacional de 28 años que, tras años de formación, decidió que era hora de pasar a la acción.
“Tuve desde muy chica la idea de hacer algo más productivo y laboral”, explica Charo, entrevistada en INFOCIELO PLAY, destacando que su motor fue la necesidad de generar un impacto real en el ámbito de la discapacidad.
Ubicado en la zona de 532 y 10, Ranchos Café se define como la primera cafetería de la región “elaborada y atendida por y para personas neurodivergentes y diversidad funcional”. El staff incluirá a personas con discapacidades físicas, cognitivas, visuales, auditivas y de talla baja. Para Charo, la clave es garantizar la dignidad a través de un “trabajo formal, con las condiciones de ley”, permitiendo que cada empleado acceda a un sueldo pago como cualquier otro trabajador.
La propuesta no se limita al empleo, sino a la creación de un espacio de pertenencia. Charo señala una problemática común: “muchas veces pasa que se terminan relacionando y sus amigos son los de fútbol adaptado, los de hockey adaptado. Acá realmente va a haber inclusión”. Además de cafetería, el lugar funcionará como un centro cultural donde cualquier persona con talentos artísticos o musicales pueda organizar un evento, permitiendo que “realmente se relacionen con cualquier persona” en un ambiente cotidiano.
Sin embargo, el proyecto enfrenta obstáculos para su apertura definitiva. Aunque ya se avanzó en la remodelación del local, la fundadora reconoce que “hoy estoy en plena obra, medio la tenemos frenada por cuestiones económicas y burocráticas”. Por este motivo, hace un llamado a la comunidad para aportar no solo un granito, sino un “granazo de arena”. Según detalla, “hoy lo que necesitamos puede ser un sponsor que pueda aportar una silla, una mesa, algo de cocina, todo es bienvenido”.
Incluso el acceso desde la calle es un desafío, ya que Charo lucha por adaptar las veredas y la entrada. Su indignación ante la falta de accesibilidad urbana es clara: “¿Cómo puede ser que una persona esté caminando por el centro y no pueda cruzar la calle porque no tiene el sistema braile o porque no tiene una rampa?”, cuestiona. Ranchos Café nace para llenar ese vacío y demostrar que una ciudad más inclusiva es posible. Para conocer más o colaborar, se puede visitar su perfil en Instagram: @ranchos.cafe.

