El secretario gremial de Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), Juan Pablo Martín Oyarzabal, analizó el escenario laboral actual, el estado de las paritarias bonaerenses, el debate por la reforma laboral y la situación del empleo público. En diálogo con Infocielo Play, en el programa Lado P, el dirigente advirtió sobre un contexto “muy difícil” y no descartó medidas de fuerza si no prospera la negociación salarial en la provincia de Buenos Aires.
En ese marco, el dirigente describió el escenario actual como particularmente complejo tanto a nivel provincial como nacional. “La verdad que son épocas muy movidas, nosotros estamos en un contexto complejo”, afirmó, y explicó que en la provincia “estamos con una paritaria que en el mes de febrero no ha cerrado y ya se ha mandado a liquidar el aumento correspondiente a cuenta de futuros aumentos”, en referencia a una suma provisoria del 1,5%. Según sostuvo, el panorama se agrava porque el conflicto salarial se desarrolla “en un contexto donde se está tratando la reforma laboral a nivel nacional” y definió que “son días bastante complicados”.
Respecto del nivel de tensión en la negociación salarial bonaerense, Oyarzabal evitó comparaciones puntuales con años anteriores, aunque remarcó la gravedad del momento. “He transitado por negociaciones muy duras”, recordó, al mencionar antecedentes vinculados a “aguinaldos en cuotas” o pagos con bonos. Sin embargo, aclaró que el escenario actual lo ubica ante una situación excepcional: “No tengo registro personal ni reciente de haber estado en un contexto así. Me parece que esto se asemeja, estamos entrando en una encrucijada muy difícil, muy muy difícil”.
Consultado sobre la relación con el gobierno de Axel Kicillof, el dirigente negó condicionamientos políticos y sostuvo que el gremio prioriza la defensa de los trabajadores. “La palabra no es condicionados. Nosotros tenemos una única función, que es defender a nuestros afiliados”, señaló. No obstante, consideró positivo discutir con una gestión afín: “El hecho de que esté un gobernador peronista a cargo de la provincia de Buenos Aires, para nosotros es un dato positivo. Nosotros preferimos discutir entre compañeros”. En esa línea, dejó una definición política más amplia: “A veces hay discusiones que el peronismo las dilata y lamentablemente después terminamos discutiéndolas con gobiernos que tienen otras prioridades, como está pasando hoy a nivel nacional”.
Sobre el perfil dialoguista de UPCN, el secretario gremial reivindicó esa estrategia como herramienta histórica del sindicato. “Para nosotros el camino de la defensa de los trabajadores es a través del diálogo, es un camino marcado que viene de años y años y que nos ha dado los mejores resultados”, explicó. Sin embargo, aclaró que esa postura no excluye acciones judiciales o conflictos cuando lo consideran necesario: “Nosotros sabemos dialogar cuando hay que dialogar y sabemos hacer lo otro cuando hay que entrar en un conflicto”.
En relación con la imagen social del empleo público, Oyarzabal rechazó las críticas generalizadas y denunció un proceso de estigmatización. “Por un lado considero que no es veraz”, sostuvo, aunque reconoció que pueden existir errores individuales. Según explicó, el gremio impulsa mecanismos para jerarquizar la carrera estatal, como los concursos para cargos jerárquicos, que permiten a los trabajadores “mostrar sus conocimientos, su experiencia” y contribuyen a “jerarquizar el empleo público”. A su entender, “sin dudas ha habido errores de parte nuestra de los trabajadores, pero también creo que hay una demonización que a alguien le sirve en este contexto”.
En cuanto a las dificultades del sector, vinculó algunos problemas laborales con la pérdida del poder adquisitivo. “Producto de los salarios tan complejos, los compañeros han tenido que ir viendo maneras de buscar otra remuneración que ayude a acompañar los ingresos familiares”, afirmó. En ese sentido, señaló que antes “un trabajador de planta con su salario lograba sostener una familia” mientras que actualmente “muchas veces en el Estado no alcanza”, situación que deriva en superposición de tareas o acuerdos informales que el sindicato busca evitar.
El dirigente también rechazó la idea de que exista un exceso de empleados públicos en la provincia. “Eso es una mentira”, afirmó, y sostuvo que la provincia de Buenos Aires “es la segunda con menos empleados públicos por habitante”. Por el contrario, aseguró que “de ninguna manera está sobredimensionado el Estado en la provincia, ni mucho menos”, y remarcó que “más bien lo contrario, hacen falta compañeros y compañeras para desempeñar varias funciones”.
Como ejemplo, mencionó la falta de personal en áreas clave de control estatal. Detalló que la Dirección Provincial de Comercio cuenta con “aproximadamente entre 5 y 7 fiscalizadores” para supervisar miles de comercios en 135 municipios, lo que implica que “no llega a cubrirse el 3% del territorio de la provincia”. Situaciones similares, agregó, se registran en el área turística y en otros sectores como educación y salud, por lo que consideró necesario “sentarnos y verlo con los datos sobre la mesa” en lugar de sostener diagnósticos basados en “slogan corto” o “verdades absolutas”.
Reforma laboral y ¿posible paro en Provincia?
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue su análisis sobre la reforma laboral en debate a nivel nacional. Si bien se mostró dispuesto a discutir actualizaciones normativas, especialmente en actividades no reguladas como el trabajo en plataformas digitales, cuestionó el enfoque del proyecto oficial. “Me parece que esta reforma laboral ataca algunos criterios que son básicos y que son constitucionales”, advirtió. En esa línea, defendió que “los derechos laborales son derechos humanos” y que toda modificación normativa debe ser progresiva. Sin embargo, consideró que el proceso actual implica un retroceso: “La realidad es que estamos retrocediendo en derechos en cuestiones como indemnizaciones, como accidentes laborales o como en un montón de temas”.
En el plano sindical, Oyarzabal defendió la autonomía de las organizaciones gremiales frente al debate sobre la limitación de reelecciones de dirigentes. “Las organizaciones son de los afiliados”, sostuvo, y remarcó la importancia de la democracia interna. Además, destacó el valor de la experiencia de los dirigentes con trayectoria y señaló que la renovación también forma parte del funcionamiento del sindicato.
Finalmente, el secretario gremial se refirió a la negociación salarial en la provincia y no descartó la posibilidad de medidas de fuerza si no hay avances. “No, lejos de no poder hacerse. Es una posibilidad, como siempre está la carta en el mazo”, expresó al ser consultado sobre un eventual paro. No obstante, subrayó que el gremio mantiene su vocación de diálogo: “Nosotros tenemos la vocación como siempre de arribar a un acuerdo salarial y un aumento para los compañeros”. Aun así, advirtió que si no hay convocatoria ni respuesta a los reclamos “se puede llegar a complejizar la discusión y las medidas de fuerza siempre están como opción”.

