El sistema científico argentino volvió a levantar la guardia luego de que la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) anunciara las líneas de financiamiento de 2026. Tras un fuerte recorte presupuestario, se confirmó que el año que viene habrá menos convocatorias y que dejarán de existir iniciativas como la del streaming marino del CONICET.
Según informó la Agencia, en 2026 se van a discontinuar las convocatorias de Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica, conocidas como PICT, de 2022 y 2023. La idea es terminar “un modelo que diluía los recursos en una multiplicidad de proyectos a los que se les adjudicaban montos que resultaban insuficientes”, sostuvieron. Lo cierto es que de ahí salieron los fondos para que el CONICET transmita en vivo la incursión submarina que cautivó a decenas de miles de personas.
En cambio, lanzaron la convocatoria Apoyo a la Investigación Científica (AIC) “orientada a fortalecer las cadenas de valor y las capacidades tecnológicas vinculadas al desarrollo productivo”. Esta línea de financiamiento va a brindar hasta 200 mil dólares a los que resulten adjudicatarios. “Busca promover la articulación entre científicos, tecnólogos y grupos o centros de investigación en torno al desarrollo de proyectos conjuntos con el sector privado”, indicaron.
En este escenario, las críticas no tardaron en llegar. Uno de los que salió al cruce de las modificaciones fue el presidente de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), Roberto Salvarezza, quien viene denunciando que la Agencia “redujo un 75%” su presupuesto. “Luego de 2 años de parálisis, la Agencia I+D+i abandona el financiamiento de la investigación básica”, afirmó. Para el funcionario bonaerense, esto “provocará la destrucción del sistema, incluyendo lo que hoy se pretende potenciar”.

