La actividad vitivinícola tiene una larga tradición en la Argentina a partir de su desarrollo en las regiones de cuyo y el norte argentino. Sin embargo, en los últimos años la producción comenzó a extenderse a lugares no tan habituales, al punto que en 19 de las 23 provincias están dedicadas a la actividad.
Una de esas zonas de producción emergente es la Provincia de Buenos Aires. El gobierno de Axel Kicillof terminó de cerrar un convenio de colaboración con el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) para promover la expansión e industrialización de la producción vitivinícola bonaerense.
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Días atrás, durante una cobertura de INFOCIELO en Olavarría, el secretario de la Unidad de Coordinación Federal y Operativa Agropecuaria del Ministerio de Economía de la Nación, Jorge Solmi, indicó que las economías regionales apenas representan el 4% de las exportaciones y afirmó que “en el mercado exterior sus productos son altísimamente demandados”.
Entre esas actividades incluyó a la producción vitivinícola: “tiene un potencial enorme” señaló y explicó que “en vino hay 19 provincias produciendo y están muchas en pleno crecimiento. Ese es un rubro que tiene mucho para crecer. Hemos llevado a productores y a Ministros de provincias no tradicionales a conocer las nuevas tecnologías que hay para la producción vitivinícola” valoró.
Sobre algunos de los desafíos, ubicó la necesidad de “fijación de un precio mínimo que tenga rentabilidad para el productor y el sujeto del trabajo. El gobierno tiene que tomar medidas como para que el arraigo sea posible, para que la producción en el origen sea posible, para que se pueda industrializar” expresó.
El desarrollo de la actividad vitivinícola en la provincia de Buenos Aires
Según estimaron autoridades provinciales, el desarrollo de la vitivinicultura en la provincia de Buenos Aires, aunque reciente, ha crecido más de un 250% en los últimos diez años, ocupando en la actualidad el décimo lugar de importancia en la producción nacional.
La producción está localizada principalmente en el sudoeste bonaerense, en Tornquist, Saldungaray, Pringles, Daireaux y Médanos/Villarino. Sin embargo, también se encuentran algunas producciones en los municipios de General Pueyrredón, Tandil – ciudad que busca ser declarada como zona vitivinícola-, Junín y en algunas zonas periurbanas como Cañuelas y Berisso.
Actualmente, la producción de vino bonaerense se enmarca en tres estrategias de comercialización: la venta de botellas en mercados locales; la venta local con el objetivo de aumentar la producción para venta en supermercados y vinotecas; y el enoturismo, con la intención de generar un paquete que tenga al origen como un diferencial en la venta y que las bodegas sean parte del desarrollo turístico local. Además, a nivel legislativo se impulsan acciones para dar marcos regulatorios y potenciar la producción.
En los últimos dos años, la provincia de Buenos Aires ha elaborado un volumen superior al promedio. En 2020 se elaboró un 76,1% más que en el año 2019 y se exportó vino a 4 países: Estados Unidos, Austria, Brasil y Paraguay.
Medidas para potenciar la producción de vino en la Provincia
Entre las medidas lanzadas por el Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense, se destaca la línea crediticia a 7 años con destino al incremento de la superficie con frutales, conveniada con el Banco Provincia.
También se elabora mensualmente el informe de condiciones climáticas, específico para esta actividad. Por otro lado, hace pocos días, el ministro Javier Rodríguez dio inicio a la entrega de más de 18.000 árboles frutales en toda la Provincia.
El acuerdo firmado entre el MDA y el Instituto Nacional de Vitivinicultura busca desarrollar proyectos en común, de interés enológico y turístico, aportes técnicos relativos a la producción, comercialización e industrialización vitivinícola en la provincia de Buenos Aires, y al incremento de la productividad del sector.
A partir de este convenio, se jerarquizará la asistencia técnica, la difusión y las capacitaciones para el diseño y producción de cultivos de vid en toda la Provincia. Mediante el acuerdo con el INV, se podrá mejorar el mapa provincial de productores, con más información de relevancia que el Instituto aporte en cuanto a esta producción.
Además, se prevé la realización conjunta de cursos provinciales y regionales sobre la producción de vino bonaerense que contemplarán todos los ejes necesarios que forman parte del proceso, desde el diseño del módulo productivo hasta las técnicas para el embotellado.
Ambas partes trabajarán de forma articulada para aumentar la cantidad de productores registrados en el Instituto y así fortalecer la formalización y regularización de la actividad. Por último, el INV facilitará botellas a pequeñas y medianas productoras de vino bonaerenses.
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