La salida de Cristian Romero durante el triunfo de Argentina por 2 a 0 frente a Austria generó preocupación en el cuerpo técnico y en los hinchas. El defensor abandonó el campo de juego a los 12 minutos del segundo tiempo tras sentir una molestia física y encendió las alarmas en plena fase de grupos del Mundial 2026.
Sin embargo, una vez finalizado el encuentro, el propio zaguero se encargó de transmitir calma y descartó que se trate de una situación de gravedad. “Sabía que me podía pasar esto. Sé que en tres o cuatro días voy a estar bien de nuevo”, afirmó el futbolista, dejando un mensaje alentador para Lionel Scaloni y todo el entorno de la Selección.

Las palabras del Cuti llevaron alivio en un momento sensible para Argentina, que ya aseguró el primer puesto de su grupo y comienza a enfocarse en los cruces eliminatorios. Romero es una pieza fundamental en la estructura defensiva del equipo y cualquier inconveniente físico genera inevitable preocupación.
Lejos de mostrarse abatido por el contratiempo, el central mantuvo una actitud positiva y dejó en claro que espera recuperarse rápidamente. “No pasa nada, ya está. Cabeza arriba y a volver más fuerte que antes”, expresó.
Ahora habrá que esperar la evolución del defensor durante los próximos entrenamientos para determinar si podrá estar disponible en el cierre de la fase de grupos ante Jordania o si el cuerpo técnico optará por preservarlo pensando en los dieciseisavos de final. Por lo pronto, las declaraciones del propio Romero permiten mirar el panorama con optimismo.

