En un bautismo que se viralizó en redes sociales, la ceremonia religiosa dio un vuelco inesperado que dejó a todos los presentes entre risas y confusión. El escenario fue una iglesia católica, donde un sacerdote se preparaba para bautizar a Ryan, un niño de unos 8 o 9 años.
Acompañado por sus padres y padrinos, la familia estaba lista para el ritual. Todo transcurría de manera habitual, hasta que una sencilla pregunta desencadenó una situación cómica que nadie había anticipado.
UNA CEREMONIA QUE COMENZÓ NORMAL
Como es costumbre antes de realizar el bautismo, el sacerdote preguntó a los padres y padrinos si deseaban que Ryan fuera bautizado, a lo que todos respondieron afirmativamente.
Luego, el sacerdote se dirigió al niño y, en tono solemne, le preguntó: “¿Ryan, querés ser cristiano?”. Esta es una formalidad que se realiza siempre, aunque la respuesta es más bien simbólica en niños pequeños. Sin embargo, lo que sucedió a continuación rompió el esquema.
Ante la pregunta del sacerdote, Ryan respondió con un rotundo “no”.
La negación del niño dejó a todos en un silencio incómodo. Una de las mujeres ante la pila bautismal se llevó las manos a la cabeza, incrédula, mientras el sacerdote quedó obnubilado por la inesperada respuesta.
El momento en que el sacerdote le pregunta al niño si quiere ser cristiano, previo a su bautismo. La respuesta sorprendió a todos
¿QUERÉS SER CRISTIANO?… NO, DIJO
Sin saber bien cómo proceder, el sacerdote intentó reconducir la situación y, acercándose al niño, le preguntó nuevamente: “¿Pero querés ser cristiano?”.
Ryan, ahora un poco intimidado por la atención que había suscitado, murmuró algo en voz baja que no se entendió bien.
Entonces, el sacerdote se inclinó más cerca para escuchar mejor y, tras preguntarle de nuevo, el niño respondió en un susurro apenas audible: “No… Messi”.
Fue en ese momento cuando el sacerdote comprendió la confusión del niño. Ryan no había entendido la pregunta en el sentido religioso, sino que la interpretó como si le estuvieran preguntando si quería ser como Cristiano Ronaldo, el famoso futbolista portugués, a lo cual respondió negativamente porque él prefería ser como Lionel Messi, su ídolo.
Con una sonrisa comprensiva, el sacerdote trató de reconducir la situación con tacto y humor. Cambió la pregunta y le dijo al niño: “¿Querés ser amigo de Jesús?”. Esta vez, Ryan, aún con algo de sorpresa en su rostro, asintió y dijo que sí, lo que provocó que todos los presentes rompieran en risas al comprender el malentendido.
El sacerdote, con una expresión de alivio, explicó en voz alta para todos los asistentes: “No, no, él quiere ser como Messi, jajaja”. La tensión se disipó en el acto, y la ceremonia continuó sin más sobresaltos, con Ryan recibiendo finalmente su bautismo.

