Si fuera una obra de teatro griego podría titularse: “La Tragedia de los Carpinchos y la modelo en Nordelta: Un Drama de Alta Sociedad“. Porque en el exclusivo barrio bonaerense de Nordelta, donde la tranquilidad y el lujo se encuentran, continúa latente esa amenaza que pone “en jaque” a los habitantes.
No, no claro, no son ladrones, tampoco es la caída en la bolsa de valores. El problema aquí tiene patas, dientes grandes y un afán insaciable por el follaje de alta gama: los carpinchos.
La modelo Natalie Weber y su problema irresoluble con la invasión de carpinchos en Nordelta
MÓVIL DESDE SU CASA EN NORDELTA
La modelo y panelista Natalie Weber, desde la comodidad de su distinguida residencia en el country Golf, lanzó una declaración que sacude los cimientos de la comunidad. “¡Los carpinchos invaden mi patio, ensucian la pileta y me rompen los canteros!”, exclamó con visible indignación en un móvil para “Desayuno Americano” (América).
Uno podría imaginar la desesperación de Natalie al ver su césped perfectamente cuidado arruinado por estos intrusos de cuatro patas. Y claro, “con el dólar como está”, dijo, “¿quién tiene suficiente para ir a reponer plantas?”.
Haciendo un recorrido por su amplio jardín, Natalie señaló: “Mi casa da al lago, entonces entran desde ahí. Tuve que cercar todo para que no ingresen porque vienen, me arruinan todo el pasto y me rompen los canteros”. Un verdadero calvario para cualquiera que haya trabajado tan duro por su nidito de amor y paraíso en Nordelta, donde una planta exótica puede costar más que una semana de vacaciones en Punta del Este.
Pero Weber, mostrando un notable espíritu de conciliación, dejó claro que no culpa a los carpinchos por su comportamiento. “No tengo problema con el carpincho, pero si entra a tu jardín y te rompe todo…”, comentó, reflejando una sensibilidad que seguramente resonará con empatía entre aquellos que también tienen que lidiar a diario en sus casas promedio con invasiones similares pero de hormigas en la cocina o palomas en el balcón
CUANDO LOS MEMES NO ALCANCEN…
Las redes sociales, ese implacable tribunal de la opinión pública, no tardaron en reaccionar. Los comentarios iban desde la ironía hasta la burla descarada. “Increíble que el gobierno todavía no haya organizado una reunión con el líder de los carpinchos para que dejen de comerle las flores a Natalie Weber”, fue uno de los comentarios destacados. Otro usuario sugirió un acuerdo más radical: “Hay que llegar a un acuerdo, es verdad, en sacar a todas esas personas que usurparon el hábitat natural de los carpinchos y del resto de la fauna”. En definitiva, las soluciones propuestas variaban, pero la creatividad no faltaba.
Lo que queda claro es que Nordelta, ese bastión de la exclusividad y el lujo, se ha convertido en el campo de batalla de una guerra inesperada.
Weber, con su sinceridad inocente y desarmante, concluyó que las autoridades deben intervenir antes de que la situación se vuelva insostenible. “Hace tres años no estaba así. Se reproducen mucho y va a llegar un momento en le que va a haber más carpinchos que humanos. Hay que llegar a un acuerdo”, sentenció.
LA MODELO EN SU LABERINTO
El drama de Natalie y sus vecinos ilustra una verdad ineludible: incluso en los rincones más privilegiados, la naturaleza encuentra la manera de recordar su omnipresencia.
Mientras tanto, en las redes sociales y más allá, la historia de los carpinchos de Nordelta seguirá siendo un conflicto irónico al que ‘el vulgo’ responderá con la adaptación de la frase de Pappo a DJ Deró “conseguite un problema honesto”. Es que la alta sociedad a veces puede parecer un poco… desconectada del resto. Y así, en medio de piletas ensuciadas y canteros destrozados, los más ricos del país en Nordelta continúan su batalla contra la fauna local, un episodio más en la telenovela de una vida de lujo en donde los ricos odian pedir permiso.


