Las imágenes de Gerardo Romano desde una cama de hospital encendieron la preocupación de sus seguidores en las últimas horas. Sin embargo, detrás de la escena que se viralizó en redes sociales no había una situación de urgencia, sino un control médico programado que el propio actor decidió compartir con su habitual estilo descontracturado.
En el registro difundido a través de Instagram se lo ve recostado, con bata hospitalaria, una vía intravenosa y monitores a su alrededor. Lejos de la solemnidad esperable en ese contexto, Romano miró a cámara y lanzó una de sus frases más comentadas: “Viva Perón, carajo. Viva la Patria”, mientras levantaba la clásica “V” con los dedos, en un gesto que rápidamente se replicó en redes.
Minutos después, el actor volvió a aparecer en otra publicación desde el mismo entorno clínico, esta vez con un tono aún más humorístico. “Tuve un varón hermosísimo. Pesó 7.400 kg”, bromeó, generando una nueva ola de reacciones entre seguidores y colegas del ambiente artístico.
Ante la circulación del video, el productor teatral Carlos Rottemberg llevó tranquilidad y explicó que se trató de un procedimiento de rutina ya pautado con antelación. Según indicó, se aprovechó un día sin función de la obra El Secreto, que Romano protagoniza junto a Ana María Picchio, para realizar estudios médicos habituales.
Rottemberg remarcó que no hubo ninguna complicación inesperada y que el actor continuará con su actividad teatral con normalidad. Incluso señaló que la producción ya tenía previsto el calendario en función de los descansos semanales, por lo que el paso por la clínica no alteró la agenda de funciones.
Cabe recordar que en 2024, Romano había hecho público su diagnóstico de Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa con la que convive y sobre la que decidió hablar abiertamente, convirtiéndose en una figura que también busca visibilizar la importancia de los controles médicos y el tratamiento continuo.

