“Vacunarse en un acto de amor y solidaridad, que sirve para protegernos pero también para evitar los contagios y cuidar a los demás”, dijo el gobernador Axel Kicillof a fines de diciembre, después de aplicarse la primera dosis de la vacuna Sputnik V en el hospital San Martín de La Plata. Es que, como se sabe, la vacunación no solo busca inmunizar a quien recibe las dosis, sino también frenar la propagación del virus.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inmunidad colectiva contra el coronavirus debe lograrse resguardando a la población a través de este método. “Las personas vacunadas están protegidas contra la enfermedad y no pueden contagiar el agente patógeno a otros, lo que interrumpe todas las cadenas de transmisión”, remarca la entidad.
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El porcentaje de personas que deben ser inmunes para conseguirla varía en cada caso. Por ejemplo, para lograrla contra el sarampión, es necesario vacunar a aproximadamente al 95 % de una población, mientras que en el caso de la poliomielitis, el umbral es cercano al 80 %.
“Se desconoce la proporción de la población a la que se le debe aplicar la vacuna contra el coronavirus para comenzar a observar inmunidad colectiva. Determinar esa proporción es un tema de investigación fundamental y es posible que se llegue a distintas conclusiones en función de la comunidad objeto de estudio, la vacuna que se haya utilizado, los grupos demográficos a los que la vacuna se les haya administrado con carácter prioritario y otros factores”, detalla la entidad internacional.
“Para lograrla de manera segura, una proporción considerable de la población tendría que vacunarse, lo que reduciría la cantidad total de virus que podría propagarse”, agrega. Y remarca: “Una de las razones por las que se opta por la inmunidad colectiva es que esta hace posible mantener seguros y protegidos de la enfermedad a los grupos vulnerables que no pueden vacunarse (por ejemplo, debido a situaciones clínicas como reacciones alérgicas a la vacuna)”.
Según destaca el doctor en Ciencias Químicas y especialista en bioinformática Rodrigo Quiroga, la primera fase de la campaña contra el coronavirus que se lleva adelante en todo el país -destinada por ahora a grupos de riesgo-, busca “cortar la transmisión del virus y proteger principalmente a las personas más expuestas”. “Apunta a, con pocas dosis, minimizar lo más rápido posible la enfermedad grave, la internación y la letalidad”, sostiene.
Además, el también investigador de Conicet y docente de la Universidad Nacional de Córdoba remarca que “sería importantísimo” poder colocar por lo menos 3 o 4 millones de vacunas en mayores de 70 años antes del invierno, ya que se espera que los contagios comiencen a aumentar con el frío. “Reduciría la letalidad casi a la mitad probablemente”, explica, y agrega: “Con 7 u 8 millones también se podrían vacunar a los mayores de 60 y reducir la letalidad actual a un 15 por ciento”.
En cuanto a la importancia de la vacunación por fuera de los grupos de riesgo, Quiroga indica: “Sería importante pero en una etapa posterior, donde realmente consigamos una gran cantidad de vacunas”.
En relación a esto, el especialista amplía: “No se sabía si la vacuna iba a permitir disminuir la transmisión, sí que evitaba la enfermedad, pero los primeros estudios en Israel muestran que sí, que se reduce la transmisión viral, por lo que la vacunación es muy importante porque si uno permite que el virus siga circulando, empiezan a surgir, como ya está ocurriendo, variantes que acumulan mutaciones que le permite trasmitirse más eficazmente e incluso evadir la respuesta inmune que uno generó”.
“Sería importante que todos se vacunen contra el coronavirus cuando tengamos disponible las dosis para evitar que sigan apareciendo variantes que generen problemas graves”, reflexiona en diálogo con INFOCIELO. Y agrega: “Necesitamos sin dudas vacunar a todo el mundo lo antes posible, pero la realidad es que las dosis en este momento no alcanzan, por eso se elige esta estrategia”.
El plan de vacunación contra el coronavirus está en marcha desde fines del 2020 en la provincia de Buenos Aires y ya son más de 170 mil las personas que recibieron la Sputnik V, según el último parte del Gobierno bonaerense. En la primera etapa, se prioriza al personal esencial (de salud, fuerzas de seguridad), docentes y auxiliares, mayores de 60 años y personas de entre 18 y 59 años con alto riesgo de presentar formas graves de la enfermedad.
“Primero había dudas después de escuchar todo lo que se decía en la televisión, los diarios, las redes sociales”, cuenta Ulises, un enfermero que ya se aplicó las dos dosis de la vacuna y que una década atrás fue alcanzado por la gripe A.
Según relata en diálogo con este portal, el trabajador de la salud de 41 años sintió “preocupación y alegría al mismo tiempo”. Y también “una especie de cosquilleo por ser una generación atravesando una pandemia y conociendo una vacuna recién desarrollada”. Una vez vacunado, sin embargo, no presentó síntomas.
“Desde el comienzo de esta pandemia fue muy raro todo lo que vivimos en el trabajo, casos que no habíamos visto en pacientes, familiares que sufren cuando los separan de sus hijos”, reflexiona el hombre, que trabaja en el área de terapia de recién nacidos del hospital Narciso de Lanús.
Desde Monte Hermoso, Luciana también relata su experiencia luego de aplicarse las dos dosis de Sputnik V. “Recibí la primera dosis el 5 de enero y la segunda el 29. Con la primera tuve un poco de cefalea durante la noche y luego de eso nada; y con la segunda, directamente ningún síntoma”, describe. Algunos de sus compañeros, en cambio, presentaron síntomas como vómitos o un cansancio generalizado un poco más intenso, pero ninguno por fuera de los que advierte el Ministerio de Salud.
“Acá el plan federal de vacunación ejecutado por la Provincia se llevó a cabo de manera impecable, recibimos la vacuna muy rápido y eso es muy esperanzador; somos una localidad turística y el coronavirus nos golpeó mucho; al día de hoy ya está vacunada la totalidad del personal de salud y empezó la vacunación a mayores de 60”, le cuenta a INFOCIELO la joven, que trabaja en el área de administración del hospital municipal.
Y agrega: “Al trabajar en el hospital recibo a las personas que se van a vacunar y también están muy esperanzadxs y contentxs de recibir la vacuna. Algunxs abuelos y abuelas quizás plantean que tiene dudas sobre vacunarse y se le brinda la información correspondiente y es muy bien recibida”.
Por último, destaca que, luego de la aplicación de la primera dosis, el personal médico se realizó análisis de anticuerpos y los resultados fueron muy positivos: “Todxs desarrollaron anticuerpos muy temprano”, asegura. Y reflexiona: “Si bien no dejamos de remarcar la importancia de seguir cuidándonos y respetar los protocolos -que por ser una localidad turística tenemos un montón, como corresponde- entendemos que la vacuna es la única salida hacia una mejor calidad de vida para todxs“.
El último martes, la revista científica The Lancet publicó los resultados de los estudios intermedios de los ensayos de fase 3 de la vacuna rusa Sputnik V, que demostraron una eficacia del 91,6 por ciento en la prevención del coronavirus, una protección del 100% contra casos graves y efectos adversos leves, similares a los síntomas gripales.
Quienes deseen sacar un turno para recibir la vacuna o simplemente estar al tanto de las últimas novedades, pueden hacerlo a través de la página web disponible en este link. Además, desde el 22 de enero también está disponible para todos los celulares la aplicación “vacunatePBA”, a través de la cual las personas mayores de 18 años pueden brindar conformidad y realizar la preinscripción.
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