La expectativa mundial por la desclasificación de 161 carpetas con fotos, videos y documentos inéditos del Pentágono y el FBI terminó, para los especialistas, en una profunda decepción. Luis Burgos, director de la Fundación Argentina de Ovnilogía (FAO) y un histórico estudioso del tema, no ahorró críticas en LA CIELO al analizar el material: “Es una pobreza absoluta lo que se está mostrando. Alguien esperaba un kiosco lleno de golosinas y le dan una bolsita de caramelos”.
Para Burgos, la calidad y relevancia de lo presentado por el gobierno estadounidense es casi nula. Según explicó, el material carece de análisis técnico y se limita a volcar información para que cada ciudadano saque sus propias conclusiones, algo que calificó como una “locura”. “El ufólogo, el científico, la prensa quieren evidencias, anomalías, extrañezas, no quieren fotitos o videítos de puntitos negros ahí dando vueltas, recortes de diario o reproducciones con inteligencia artificial. Es joda esto”, disparó el experto.
Incluso fue más allá al dudar de las intenciones de la administración de Donald Trump y los organismos de inteligencia: “Esto más que una desclasificación es una descalificación del fenómeno. Es una burla, es una payasada. ¿Ustedes piensan que en Estados Unidos nunca cayó un aparato extraño o que un ovni nunca dejó marcas en el terreno?”. En ese sentido, aseguró que cualquier investigador de cualquier parte del mundo posee registros más contundentes: “Cualquier ufólogo en el mundo tiene mejor material que este; tiene un buen análisis de fotos, de videos o de recolección de muestras metálicas”.
El contraste: metales de un ovni analizados en La Plata
Frente a lo que llamó la “pobreza” de los archivos oficiales, Burgos contrapuso su propia experiencia de 57 años de investigación, destacando que posee piezas metálicas reales de un aterrizaje ocurrido en Uruguay en 1973. Detalló que esas muestras —una especie de duraluminio compuesto por 85% de aluminio y 15% de otros elementos— fueron analizadas por científicos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la Comisión Nacional de Energía Atómica.
“El químico me dijo: ‘Esto es artificial, esto no es natural del terreno, esto fue construido en un laboratorio’. Yo tengo metales de un objeto no identificado, no tengo un ovni extraterrestre, ¿me explico?”, aclaró para diferenciar la investigación seria de las especulaciones.
Finalmente, Burgos recordó un dato histórico que vincula directamente a la capital bonaerense con este fenómeno global. Según el especialista, el fenómeno ovni en el país nació precisamente en la ciudad de las diagonales: “El ovni en Argentina nace en la ciudad de La Plata el 10 de julio del año 47. Tenemos la placa de reconocimiento puesta ahí en el Parque San Martín, en 25 y 53, donde hoy está ABSA; ahí se vio el primer ovni en Argentina”.
Con esta autoridad, el experto concluyó que la desclasificación de EE.UU. no aporta absolutamente nada nuevo a lo que ya se conoce desde hace décadas: “Si en ocho décadas esta gente reunió lo que está mostrando, bueno, yo creo que estamos en el horno”.

