Con los años podría ser un gran tema para un argumento de una película o serie. Hoy es una situación dramática que se volvió parte de la “guerra informativa entre medios rusos y occidentales”.
Desde hace unos días la prensa pro Ucrania destacó que un francotirador canadiense con pasado en decenas de conflictos se había alistado en las filas de milicias a la orden del presidente Zelenski.
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Ahora la información que circula es que a los 20 minutos de presentarse en batalla fue muerto en combate por las tropas de Rusia en Mariupol.
Las fuentes occidentales no dan crédito de esta información pero pasan las horas y “Wali” no se comunica con sus familiares de Canadá, entonces la sospecha crece.
LA HISTORIA DE WALI DESDE EL COMIENZO
Los medios de comunicación occidentales relataron con entusiasmo hace una semana que el francotirador de élite Willy Dobid, alias ‘Wali’, se había presentado voluntario para combatir en Ucrania contra las fuerzas invasoras rusas.
Wali era un soldado canadiense que había participado en misiones a lo largo y ancho de todo oriente próximo y medio, desde Irak hasta Afganistán.
Según las entrevistas que pudo dar antes de marchar a Ucrania, en sus estadísticas contaba con numerosas bajas enemigas. Lo que reforzaba la idea de que era un gran tirador.
CONTROVERSIA SOBRE SU MUERTE
Si bien la versión aún no está confirmada (y quizás nunca lo esté), varios medios aseguran que el francotirador canadiense murió después de apenas 20 minutos de incorporarse a las filas ucranianas que luchan contra las fuerzas de invasión rusa.
Según se informa hoy, Willy Dobid fue eliminado por la acción de fuerzas especiales rusas en la cercada ciudad de Mariupol, sobre las costas del mar de Azov.
Sin embargo la información que proviene de medios pro Ucrania afirma otra cosa y desmienten la noticia: “es dudoso, por no decir imposible que pudiera haber estado en Mariupol. Además, está operativo (por Wali) y ya tiene 11 bajas confirmadas”.
En la última entrevista del lunes 14 de marzo, con Wali supuestamente escondido en lo alto de un edificio semiderruido de Kiev, habría asegurado: «no me gusta la idea de dispararle a nadie, pero cuando llegue el momento de apretar el gatillo no lo dudaré. Si Putin quiere Kiev tendrá que pagar un precio alto. Nadie quiere a los rusos aquí. Tendremos que hacerles mucho daño. Perderán tantas vidas que esto se convertirá en otro Stalingrado».Esto es lo que escribieron, en modo épico, algunos medios de comunicación occidentales que habían convertido al francotirador canadiense en un ícono de la lucha en Ucrania.
Wali aterrizó allí con el cartel de héroe para muchos ucranianos, y para gran parte de la comunidad en redes sociales, e instantáneamente se convirtió en un emblema de la guerra de medios.
Veterano de guerra con el 22º Regimiento Real Canadiense en Afganistán entre los años 2009 y 2011, volvió a empuñar el arma en 2015 para alistarse como voluntario a las fuerzas kurdas situadas en Irak para combatir al Estado Islámico. Fue allí donde, según se relata, obtuvo su mayor proeza: 40 muertes en un mismo día, además de abatir a un hombre a un distancia de 3.540 metros, la muerte más lejana registrada por ningún soldado canadiense.
Sin embargo, sus hitos en el campo de batalla terminaron siendo un cuchillo de doble filo después de que confirmase su presencia en la guerra de Ucrania, y ahora su posible abatimiento.
Fue (o aún sigue siendo) un ‘héroe y una esperanza‘ para el bando ucraniano, y una ‘amenaza o hasta un trofeo‘, para el ejército ruso, dependiente de quien cuente la historia.
Pero ahora muchos creen que esta fue su última guerra.
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