Un estudio elaborado por Preply, plataforma de aprendizaje de idiomas, reveló que el argentino promedio dice un poco más de 8 insultos al día. Entre las ciudades más “mal educadas” se encuentran dos ubicadas en la provincia de Buenos Aires: La Plata y Mar del Plata.
“Argentina se destaca por su amplia gama de expresiones singulares y coloquiales, y por el acento característico del Río de la Plata. Tanto la jerga porteña hasta los regionalismos propios de cada provincia, están siempre en continua evolución. Las malas palabras y groserías también forman parte de la idiosincrasia de los argentinos, con expresiones arraigadas en el día a día, como lo son el “boludo” o “pelotudo”, y otras expresiones que logran encontrar su camino en las conversaciones cotidianas”, expresaron desde Preply.
Aunque la presencia de este fenómeno lingüístico depende de la región, este informe asegura que las ciudades que dicen mayor número de malas palabras al día son: General Roca (10), Paraná (10), Santiago del Estero Capital (10), Mar del Plata (10), La Plata (9), la Ciudad de La Rioja (9) y Gran Buenos Aires (9).
En cuanto a las regiones que menos malas palabras, se encuentran Santa Fe (Capital) y San Miguel de Tucumán, con un promedio de menos de 6 malas palabras al día. En la franja media, en el orden de las 8 malas palabras por día, se encuentran la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Rosario y Corrientes Capital. Por su parte, Córdoba, Formosa y Salta, se ubican en las 7 palabras diarias.
Respecto a los grupos etarios, las personas de entre 16 y 24 años son las más mal habladas con 10 palabras al día. Luego, le siguen las generaciones que tienen entre 25 y 34; y 35 a 44 años con 8 palabras cada una. Los argentinos entre 45 a 54 años dicen en promedio 6 insultos al día, y los mayores de 55 años están al final del ranking con 5.
¿Dónde dicen y a quiénes dicen malas palabras los argentinos?
Además, el estudio se encargó de explorar los contextos en los que se insulta. En este sentido, solo el 12.70% de los argentinos dice malas palabras en su lugar de trabajo, mientras que el 43% prefiere decirlas mientras se encuentra entre amigos, un 42% cuando se encuentra en casa y un 28% mientras va en auto.
Asimismo, del trabajo se desprende que los argentinos tienden a insultarse a sí mismos en gran medida (el 49.5% de los hombres lo hace versus el 48% de las mujeres). Sin embargo, el porcentaje de personas que insulta a su pareja es escaso, reflejando un 16% en los hombres, y un 12% en las mujeres.
Entre otros datos relevantes, se destaca que el 72% nunca o casi nunca dice malas palabras frente a adultos mayores o desconocidos, un 80% no lo hace frente a niños y un 81% ante jefes o superiores.
“Los datos anteriores resaltan cómo la evolución del lenguaje coloquial ha incorporado a las malas palabras como parte de expresiones cotidianas y la cultura popular. Desde su popularidad en los memes hasta su integración en canciones de géneros musicales ampliamente escuchados actualmente como el reggaetón, el rap y el trap, variante que tomó popularidad en los últimos años con referentes destacados como Duki, YSY A y Dillom, entre otros. Esta flexibilidad en el uso del lenguaje refleja una amplia aceptación de la versatilidad de estas palabras dentro de la cultura contemporánea argentina”, concluyeron.



