El hombre hoy es un conocido músico y dueño del resto-bar Berlín en Viedma. Su nombre es Martín Morales y llegó a Buenos Aires para ver en vivo a la banda Coldplay. Pero antes de vivir la experiencia en el estadio de River, hizo una parada en un lugar del conurbano bonaerense que lo marcó hace 17 años atrás: Villa Fiorito.
La historia la escribió y publicó en sus redes, y rápidamente se esparció de modo viral porque proyecta además de un profundo agradecimiento a la persona que le salvó literalmente la vida, la esperanza de superación y de gratitud que no olvida las raíces. El sitio viedmense “noticiasnet” lo difundió también para darle visibilidad más allá del área de influencia.
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El conmocionante texto dice:
“Esta, es una de las publicaciones más importantes personales, que voy a hacer.
Esta señora, quien ven a quien abrazo, se llama Mirta Franco y es de Villa Fiorito.
En 2005, cuando tenia 22 años, me salvó la vida (LITERAL) La noche, me encontró solo y sin destino en Capital federal y la conocí. Estaba “cantoneando” con su carro. Yo, hacía 2 días que no comía y ella, me dijo: Toma, anda a comprarte un sándwich y una coca, no podes andar sin comer. Al ver que no tenia donde pasar la noche, me dijo textuales palabras: “MI CASA NO TIENE LUJOS, VIVO EN PISO DE TIERRA, TENGO 7 HIJOS, PERO, DONDE COMEN Y DUERMEN 7, LO HACEN 8”. No te quedes a la deriva, solo. Si aceptas, venite con nosotros y vivi 10 meses con ellos.
Hoy, la vida me sonríe y mira distinto. Gracias a mi esfuerzo y sacrificio, he logrado lo que más amaba “SER UN ARTISTA Y VIAJAR POR TODO EL PAÍS”. Después vino el bar y un montón de cosas maravillosas más.
En mi viaje a ver a Coldplay (ahora), la fui a visitar, quería verla, abrazarla y recordarle lo agradecido que estuve, estoy y estaré con ella. Para mi sorpresa, me entero, que a ella también, la vida le sonríe distinto. Es la creadora de “JÓVENES EN PROGRESO”, la cooperativa de reciclaje más grande de la provincia de Buenos Aires, lo cual da fuentes de trabajo a más de 260 personas que no tienen trabajo y cabida en muchos lugares y provee bolsas de residuos, a las empresas más grandes del país. No solo eso, rescata a chicos de adicciones y los interna para ayudarlos a sanar.
Esta señora, en su momento, me dio TODO lo que tenia, no lo que le sobraba.
Hay algo que tengo seguro en mi vida: SABER DONDE QUIERO LLEGAR, pero ¿saben qué? NUNCA olvidarme quien me agarró la mano y me salvó, cuando más lo necesité. Estuve, estoy y estaré, eternamente agradecido de por vida. Cada vez que vaya a Buenos Aires, será mi visita obligada a mimarla, abrazarla y decirle cuando la quiero y respeto. Las circunstancias buenas de la vida, no te cambian, te delatan tal cual sos. Gracias por leerme”.
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