Hace algunos días, la Ley Bases -ex Ley Ómnibus– alcanzó la media sanción en el Congreso. Esta victoria tan anhelada por Javier Milei presenta un nuevo panorama para los empleados argentinos. Ante ello, la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) realizó un informe completo desentrañando los cambios más trascendentes.
La nueva reforma laboral correspondiente al paquete de medidas de la Ley Bases que establece, entre otras cosas, aumentar el período de prueba para nuevos contratados, establece exenciones impositivas por contratar trabajadores informales y plantea una nueva figura: “El trabajador independiente”.
Los investigadores Matías Maito y Juan Manuel Ottaviano, integrantes de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo de la UNSAM realizaron un análisis extensivo sobre la media sanción que espera aprobación completa en el Senado.
La reforma aumenta la informalidad
La informalidad laboral es uno de los grandes problemas del mercado laboral nacional: “El 55 por ciento de los asalariados informales se desempeñan en unidades productivas que tienen entre 1 y 5 empleados”, es decir, en empresas más chicas.
La nueva reforma plantea que aquellos asalariados informales puedan convertirse en trabajadores legales a través del monotributo. Es decir, únicamente con emitir la factura como monotributista. Con esto, no sería necesario establecer una relación de dependencia convencional, reconociéndoles “el conjunto de derechos que son propios de esa relación”, como vacaciones, aguinaldo, protección contra el despido arbitrario, entre otras cosas.
Si, descendería la informalidad pero estaríamos ante un claro ejemplo de precarización laboral, quitándoles herramientas legales. A su vez, el informe de los investigadores de la UNSAM expresa qué sucedería con las empresas más grandes: “Se reducen las sanciones para quienes contratan de manera informal, dado que con la aprobación de esta norma ya no estarían obligados a pagar una indemnización agravada a los trabajadores”.
Mayores beneficios a los empleadores
Con la aprobación de la nueva reforma, los empleadores gozarían de mayores beneficios a la hora de contratar y de despedir a sus empleados:
- Se podría contratar a empleados como monotributistas en empresas de hasta 5 empleados.
- Mayores facilidades para tercerizar de manera fraudulenta.
- Se amplía el período de prueba, es decir, adiós indemnización.
- Aparecen los despidos discriminatorios, ya que “la reforma los legaliza, fijando únicamente una indemnización agravada”.
- Aparece la posibilidad de utilizar el fondo de cese laboral.
Por qué la reforma es un retroceso: las pruebas de los investigadores de la UNSAM
Según los investigadores de la casa de estudios de San Martín, la “nueva” reforma laboral retrotrae el marco normativo del empleo argentino a situaciones previas, como “de los ’90, de los ’70, y en algunos casos, de comienzos del siglo XX”. Y aquí, una pequeña muestra: en la década de los 90, auge del neoliberalismo en Argentina, diferentes leyes promovieron la flexibilización laboral. Hoy, el gobierno de Javier Milei las recupera en la famosa Ley Bases.
El “Período de prueba”, que duplica de 3 a 6 meses este lapso donde se puede ser despedido sin indemnización y que se puede ampliar hasta un año, se inspira en la Ley de reforma laboral de 2000. Como mencionamos, se permitirá el “despido discriminatorio”, hoy prohibido, se inspiró en el modelo anterior a la reforma constitucional de 1994.
Por otro lado el “fondo de cese”, a través de acuerdo colectivo, podría ser el recurso para pagar la indemnización por despido y se inspira en el modelo de la industria de la construcción de 1967. Otro ejemplo que explican los investigadores de la UNSAM es la tercerización laboral que “limita la responsabilidad de las empresas no usuarias en las relaciones de trabajo”. La misma se inspira en el modelo de 1976.



