Luego de transitar un período de rehabilitación, un lobo marino que había sido rescatado en Carmen de Patagones regresó al mar en las últimas horas.
El operativo comenzó cuando Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) solicitó ayuda a Prefectura Naval Argentina para trasladar al animal hacia su hábitat natural.
TE PUEDE INTERESAR
El cachorro había sido encontrado en las costas de Bahía San Blas en mal estado de salud y recibido asistencia por parte del personal de la Fundación Mundo Marino.
Debido a que los exámenes de rutina del ejemplar de un pelo dieron bien y tras corroborar que podía alimentarse por sus propios medios, los especialistas decidieron devolverlo a su hábitat.
Fue así que los efectivos de la Prefectura lo trasladaron hasta la comunidad de lobos marinos más cercana, emplazada dentro de la Reserva Natural de Usos Múltiples de la Bahía Anegada, en la margen sureste de la isla “De los Riachos”.
Lobo marino de un pelo
Conocidos popularmente como lobos marinos de un pelo, los Otaria flavescens se distinguen por su gran tamaño corporal y por tener el hocico bien romo y ancho.
Según describen desde el Sistema de Información de Biodiversidad, el macho presenta una cabeza muy voluminosa, su cuello es grueso y los ejemplares adultos tienen una densa melena que les da un característico aspecto leonino. La hembra es más grácil y esbelta, su cuello es más delgado y carece de melena.
A diferencia de las especies de Arctocephalus, el pelaje de estos ejemplares está dispuesto en una única capa; su coloración es parda o parda rojiza, más oscura en el macho y bastante más clara en la hembra.
Las crías al nacer son negras y cambian a pardo después de la primera muda, la cual se produce alrededor del mes de vida. Además, se han registrado casos de ejemplares albinos.
TE PUEDE INTERESAR

