Después de varios meses de paralización parcial, conflictos laborales y una fuerte incertidumbre sobre su continuidad, Vassalli Fabril presentó un plan para intentar poner en marcha nuevamente sus plantas de Firmat. La nueva conducción comunicó que iniciará una etapa de recuperación gradual de la actividad industrial y fijó un cronograma para pagar los salarios adeudados a los trabajadores.
La empresa informó a su personal que el proceso de transferencia accionaria ingresó en su tramo final y que, una vez completados los últimos pasos administrativos, comenzará una reorganización que incluirá aspectos productivos, financieros y laborales.

Según el comunicado firmado por Roberto Santiago Chinelli, el objetivo es volver a poner en funcionamiento de manera progresiva las tres plantas industriales de la compañía y normalizar el esquema de trabajo durante los próximos meses.
El cronograma de reactivación
La firma indicó que los sueldos correspondientes a julio de 2026 serán abonados dentro de las 24 horas posteriores a la finalización del traspaso accionario.
Además, adelantó que desde el martes 18 de agosto algunos sectores retomarán la jornada completa, mientras que el resto del personal continuará transitoriamente con un esquema de cuatro horas diarias, hasta que avance la reincorporación gradual.

La primera quincena de agosto, en tanto, será liquidada el viernes 21 de agosto, y la empresa aseguró que pretende volver a un sistema de pagos ajustado a los plazos establecidos por los convenios colectivos de trabajo.
Las proyecciones de la nueva gestión apuntan a que la actividad industrial recupere un nivel cercano a la normalidad hacia noviembre de 2026
Cómo pagará la deuda con los trabajadores
Uno de los puntos centrales del anuncio fue la regularización de los salarios pendientes. Vassalli informó que cancelará las remuneraciones adeudadas entre septiembre de 2025 y junio de 2026 en un plazo máximo de 120 días, mediante pagos escalonados.
La empresa también anunció que buscará restablecer las prestaciones médicas y asistenciales suspendidas por falta de pago. Para eso, prevé regularizar durante los próximos 60 días las deudas con obras sociales sindicales, empresas de medicina prepaga y la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART).

El plan fue presentado como el punto de partida de una nueva etapa para una de las fábricas de cosechadoras más tradicionales de la provincia, que durante el último año atravesó una de las crisis más profundas de su historia reciente.
La UOM Firmat rechazó el acuerdo impulsado por la empresa
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica Seccional FIRMAT -UOM-, Diego Romero, cuestionó a Infocielo Santa Fe con dureza el entendimiento alcanzado en torno al proceso de traspaso y sostuvo que el sindicato no avala el acuerdo promovido por la conducción de la empresa, aunque aclaró que respetará la decisión tomada por los trabajadores en asamblea.
“La UOM de Firmat es respetuosa de la voluntad de la gente”, afirmó Romero a Infocielo Santa Fe.
El dirigente explicó que el principal conflicto gira alrededor de la posible salida de maquinaria de la planta. “El tipo quiere sacar las únicas dos máquinas armadas nuevas que hay ahí”, aseguró.

Según Romero, esos equipos representan hoy la principal garantía para los trabajadores frente a una eventual quiebra. “La única garantía que tienen los obreros para cobrar, si esto quiebra, son esas dos máquinas nuevas. También hay dos draper y unas plataformas nuevas. La única garantía que tenemos para cobrar es esa maquinaria que hay ahí adentro”.
Romero remarcó que el gremio mantiene una posición crítica respecto del acuerdo. “Si la gente en la asamblea decidió entregarse igual sin plata, porque no trajo un mango todavía, nosotros no nos vamos a oponer. Tenemos nuestra postura: no estamos de acuerdo. No acompañamos ese acuerdo que hicieron, que está mal hecho por donde se lo mire”.
También cuestionó la legitimidad del entendimiento alcanzado. “Un acuerdo con un tipo que no tiene ningún tipo de poder”, sostuvo.
Y agregó: “Nosotros respetamos la voluntad de la gente, pero no estamos de acuerdo. No acompañamos ese tipo de arreglo de palabra sabiendo que se van a joder”.
El dirigente también apuntó directamente contra Roberto Chinelli. “Él se autoproclama gerente general”, afirmó.
Además, volvió a poner en duda la existencia de los inversores que, según la empresa, respaldan el proceso de reactivación. “Hace desde enero del año pasado que dice que tiene los inversores. Nos tiene de una semana para la otra, para la otra, para el otro, y los inversores no aparecen”.
Para Romero, esos inversores “son imaginarios”. “Nunca aparecieron, nunca dicen quiénes son y hace tiempo que vienen dando vueltas”.
Finalmente, concluyó: “Nosotros, como UOM Firmat, no le creemos nada a Roberto Chinelli. Ya conocemos la historia de Roberto Chinelli en Vassalli, y no es nada enriquecedora la historia de cuando la empresa quebró en los años 90”.

