Rosario dio un nuevo paso en el camino hacia los Juegos Panamericanos Junior 2029 tras formalizar el contrato que la designa oficialmente como sede de la competencia. El acuerdo consolida la elección realizada el pasado 28 de agosto por la Asamblea General de Panam Sports, donde la ciudad santafesina se impuso a Ciudad de Guatemala.
La designación representa un hecho histórico para el deporte argentino, ya que será la primera vez que el país organice los Juegos Panamericanos Junior, una competencia destinada a las nuevas generaciones de atletas del continente. En la última edición, disputada en Asunción en 2025, participaron más de 4.000 deportistas de los 41 países que integran Panam Sports.
La candidatura de Rosario se sustentó en su experiencia como sede de grandes acontecimientos deportivos, la infraestructura disponible y el trabajo conjunto entre la Municipalidad, el Gobierno de Santa Fe y el Comité Olímpico Argentino. Entre los principales proyectos aparece la creación de un Parque Único Panamericano, con la intención de concentrar allí más del 90% de las competencias.
Otro de los pilares será la Villa Panamericana, que partirá de la infraestructura habitacional desarrollada para los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y contempla una ampliación para alcanzar más de 4.000 camas, además de servicios de alojamiento, alimentación, atención médica y espacios de recreación para los atletas.
Los Juegos Suramericanos, el primer gran desafío
Antes de 2029, Rosario tendrá una prueba fundamental: los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, que se desarrollarán del 12 al 26 de septiembre en Rosario, Santa Fe y Rafaela.
La experiencia de este evento será clave para la preparación de los Panamericanos Junior, ya que permitirá poner en funcionamiento escenarios deportivos, sistemas de transporte, equipos de trabajo, voluntariado, seguridad y otros dispositivos necesarios para una competencia internacional.
El objetivo es que la infraestructura, el equipamiento y el conocimiento adquirido durante los Suramericanos formen parte del legado que permitirá a Rosario afrontar en 2029 un nuevo desafío deportivo de escala continental.
Con la firma del contrato, la ciudad comienza así una nueva etapa: transformar la designación en un programa concreto de organización, infraestructura y logística para recibir en 2029 a una nueva generación de atletas de toda América.


