Con el enigmático slogan “Es Ella“, la candidata a gobernadora de la provincia que hoy en día gobierna Daniel Scioli, inundó en ese entonces las calles del Conurbano para entrarle a la gente por su costado curioso.
Poco antes de los comicios ganados por la Alianza a nivel nacional, se conoció que “Ella” no era otra que Graciela Fernández Meijide, que finalmente perdió en manos de otro dirigente que no terminó su mandato, Carlos Ruckauf. Doce años después, La Plata se convirtió en escenario de una campaña similar.
Pero esta vez, en vez de un pronombre personal, el “candidato” en cuestión, optó por difundir su nombre de pila, “Santiago“. Es así que en los postes de luz de buena parte de la capital bonaerense pueden verse unos afiches azules y rectangulares con el slogan “Es Santiago“.
Luego de varios días de confusión en el ámbito político por saber quién era el autor de los afiches, las flechas apuntaron hacia célebres Santiagos, pero nadie se hizo responsable. Ni el ex sabueso Montoya, ni Santiaguito Cafiero, ni siquiera Santiago Sautel, el titular de Pampa Sur La Plata que hace todo lo posible por aparecer donde sea. Hasta se pensó que era una alusión al Apóstol o simplemente un recuerdo musical de “Santiago Querido“, de Leo Dan.
Pero la incógnita sigue. Ahora la incertidumbre se extendió tanto por saber a qué cargo se autopostula este Santiago, como para corroborar si la campaña similar adoptada por La Meijide es “mufa“.

