El testigo, que fue hallado anoche en la localidad bonaerense de Gerli, partido de Avellaneda, y fue conducido al hospital Finochietto del mismo municipio, al mantener un breve contacto con la prensa antes de retirarse del hospital expresó: “pase lo que pase voy a ir a declarar al juicio”, por el crimen de Ferreyra.
Severo agradeció “el apoyo de la Policía” y aseguró: “Voy a hablar con quien tenga que hablar, que será con la Justicia”.
Tras el arribo del testigo y sus familiares del hospital, dos móviles policiales quedaron estacionados en la entrada de la vivienda de Severo, a pocos metros del nosocomio donde fue atendido.

