Según publicó un matutino porteño, la huelga de hambre (por la que los condenados sólo ingieren líquidos) se originó por la muerte de Leonardo “Mono” Núñez, un ex agente penitenciario que esperaba ser juzgado en los próximos meses en Bahía Blanca.
En la lista de peticiones, los detenidos reclamaron por la supuesta falta de derechos y presuntas irregularidades en las condiciones de salud dentro del penal, pero puntualmente buscan ser beneficiados con la prisión domiciliaria por su avanzada edad.
Etchecolatz, quien fue condenado en el juicio en el que prestó declaración el testigo desaparecido Jorge Julio López, ahora enfrentará otro proceso a principios del año próximo, tras la unificación de las causas por los delitos cometidos en los centros clandestinos Puesto Vasco, Comando de Operaciones Tácticas I de Martínez, Comisaría 5 de la Plata, Brigada de Investigaciones de La Plata y Arana.
En tanto que el sacerdote Von Wernich, de 71 años y confesor del ex jefe de la Policía Bonaerense, Ramón Camps, está detenido desde septiembre de 2003 acusado de numerosos homicidios y múltiples casos de privaciones ilegales de la libertad y torturas, durante la última dictadura militar.

