La historia se repite, solo que con nuevos protagonistas. Lo que en 2019 fue una grotesca y torpe maniobra digital para inflar la imagen de Mauricio Macri ahora regresa con Javier Milei y su alter ego digital, Santiago Caputo.
Las granjas de bots, financiadas con dinero de los contribuyentes argentinos, están volviendo a desplegarse con furia para construir una falsa sensación de apoyo popular desde los rincones más insólitos del mundo.
La reaparición de estas cuentas automatizadas fue detectada por atentos usuarios de X (antes Twitter), quienes revelaron una suerte de “segunda temporada” del show de manipulación digital.
MILEI Y TÁCTICA “CLON” DE MACRI
Mariano Tili, un usuario especializado en exponer este tipo de maniobras, lo resumió con ironía: “El sábado pasado se lanzó la 2da. temporada de la exitosa serie ‘CARICIAS SIGNIFICATIVAS’. Acá el primer capítulo, que se llama SEDEF. Dónde cambia el protagonista: Sale Mauricio, entra el Javo. Pero no cambia el financiamiento: es con la nuestra“.
El modus operandi es idéntico al de 2019: una multiplicidad de cuentas con nombres exóticos, ubicaciones remotas y mensajes absurdos pero alineados a la narrativa oficialista. Así, surgieron perlas como “BERNA KAYMAC“, una cuenta que en turco intentó convencer al público argentino de que una cumbre ultraderechista de 500 fanáticos conservadores representaba a todo Estados Unidos.
O “IMRANASEL DAGLI“, un evidente homenaje a la fallida operación digital de Marcos Peña, ahora reciclada bajo el mando de Caputo.
Estos no son casos aislados. Los hilos de investigación en redes sociales identificarob patrones de conducta comunes: cuentas creadas recientemente, nombres inverosímiles, actividad centrada exclusivamente en alabar a Milei y atacar a sus opositores, además de una difusión sincronizada de los mismos mensajes.
La pregunta es inevitable: ¿quién financia esta red de desinformación? La respuesta, aunque no explícita, se huele desde lejos: los recursos públicos de un país en crisis, desviados para construir un castillo de naipes digital.
Contexto: el escándalo de 2019
Para entender esta operación hay que remontarse al bochorno de las “Caricias Significativas“. En plena campaña electoral, el macrismo intentó instalar en redes un clima de fervor ciudadano en apoyo a su reelección.
Pero algo salió mal: las frases impulsadas por los bots eran tan ridículas que los propios usuarios las convirtieron en un meme. “Satisface a Mauricio”, “gran apretón proveniente de Hurlingham” y la legendaria “Caricia significativa” fueron tendencia, pero no por el motivo que esperaban sus creadores.
Los bots de Marcos Peña fracasaron entonces en su intento de influir en la opinión pública. Ahora, con nuevas herramientas y otro equipo a cargo, los libertarios buscan reciclar la estrategia.
Pero el resultado parece estar encaminado a repetir el mismo desenlace: la burla colectiva y la exposición de una trama que, lejos de ser espontánea, es otra estafa más financiada por los impuestos de los argentinos.
Mientras el gobierno de Milei pide “ajuste y sacrificio”, no tiene reparos en gastar millones en estrategias de manipulación digital. No hay plata para educación ni salud, pero sí para ejércitos de cuentas falsas con nombres turcos. La historia se repite, esta vez con una estética más recargada y una narrativa aún más delirante. Pero al final del día, sigue siendo la misma mentira con distinta máscara.

