Según revelaron fuentes judiciales, en la prolongada indagatoria del viernes pasado Bellone reconoció que su marido hacía “operaciones” comerciales con Néstor Lorenzo.
No obstante, Bellone indicó que la droguería en la que ella figura como titular, Seacam, era de Forza y “no tenía relación con la Asociación Bancaria ni con Juan José Zanola”.
Las fuentes aseguraron que Bellone dijo a Oyarbide que “no puede hacerse responsable por las actividades de su esposo” y si bien admitió que ella es “formalmente la directora de la empresa”, aseguró que “toda la parte operativa estaba a cargo” de Forza.
El abogado de Bellone, Miguel Ángel Pierri, ratificó ante una consulta que Forza y su defendida “estaban separados desde hacía dos años” cuando se produjo el triple crimen.
“Nosotros manteníamos en reserva esta información, pero sí, es cierto. Forza vivía en un departamento casi desde comienzos de 2006. Solange desconocía el patrimonio de su esposo desde entonces porque ya estaban separados”, dijo el abogado.
Bellone, incluso, “se sorprendió cuando supo que su ex marido tenía varios autos lujosos”, añadió Pierri.
En su declaración ante Oyarbide, Bellone también aseguró que no continuó con las actividades de las droguerías después de la muerte de su marido.

