El hombre la obligó a desviarse de su camino y la sometió sexualmente en un polideportivo municipal, aunque poco después fue atrapado.
Tras ser detenido, se descubrió que ya tenía cinco ingresos por causas similares, aunque en cada una de ellas había sido liberado.
El episodio se produjo el lunes pasado, alrededor de las 16:30, cuando la mujer emprendió el camino hacia la escuela de Ezpeleta donde concurre su hija, para retirarla.
Tras el hecho, el marido de la mujer atacada sostuvo: “Lo único que pedimos es justicia, que esta persona quede detenida, y no vuelva a recuperar la libertad como en otras ocasiones”.
En tanto, sobre la posibilidad de una nueva liberación, el hombre fue contundente: “Si lo largan, voy y lo mato”, enfatizó.
“No se puede tener a un monstruo así caminando por las calles, como si nada. Esta gente no tiene vuelta, no tiene recuperación. Por eso digo que si lo sueltan, lo mato. No pueden permitir que siga arruinando vidas. Tiene cinco causas por violaciones. ¿Cómo puede ser que le firmen la liberación? Además, cayó en cinco casos, pero debe tener como treinta violaciones”, dijo el hombre.
Acerca de cómo ocurrió el hecho, el hombre relató que su esposa “todos los días sale de casa a las 16:30 aproximadamente. La nena de 7 años concurre a un colegio privado ubicado a doce cuadras, que recorre caminando. Es una zona tranquila, bastante segura, nadie puede imaginarse que te pase algo así, y mucho menos por la tarde”.
La joven mujer tiene 29 años, y su hijita -producto de una pareja anterior- concurre al colegio en el turno tarde. El drama tuvo su inicio cuando caminaba por la calle Yrigoyen, a la altura de La Guarda, y un sujeto la sorprendió desde atrás.
“La amenazó de muerte de entrada. Le dijo que tenía un arma de fuego. Inmediatamente, le ordenó acompañarlo y empezaron a caminar. Le decía ‘te voy a matar, te voy a reventar, si gritás o corrés’, mi mujer estaba aterrorizada. No sabía lo que pasaría. Caminaron unas treinta cuadras”, contó el esposo de la damnificada.
“Durante el camino, el sujeto le mostraba el interior de un buzo, donde tenía pedazos de vidrio. Le decía que la iba a lastimar. También le pedía que se hiciera la novia, para no llamar la atención. Así hasta que llegaron hasta el predio del Polideportivo municipal, al lado del estadio de Quilmes”, relató el marido.
Y agregó: “Cuando entran al predio, la acorrala contra una construcción y la somete sexualmente. Eran las 17:30. En este lugar supuestamente debería haber custodia policial y privada, pero en ese momento no había nadie. Está ubicado sobre la avenida Vicente López. No es un baldío, ni siquiera una plaza”.
Entre los detalles del abuso, el hombre quiso destacar que el sujeto le colocó un trozo de vidrio en el cuello para evitar reacciones de la mujer.
“Tras la violación, le dijo que se vistiera, y salieron del predio caminando juntos. En un momento, le ordenó que siguiera caminando, sin mirar atrás porque la degollaba. Antes de dejarla ir, encima le robó el teléfono celular y 60 pesos que llevaba encima. Fue tremendo lo que tuvo que sufrir”, dijo.
La mujer llegó hasta su casa, donde le contó a su marido lo que había ocurrido. El esposo avisó al 911 y salió a buscar al sujeto, pero no lo pudo ubicar.
Finalmente, el sujeto fue atrapado, pero ahí comenzó otra historia. “Nos enteramos que tiene cinco ingresos por causas de violaciones. No entendemos nada. Es increíble que liberen a un tipo así”, se quejó el hombre.

