El último aumento del boleto de los micros que unen La Plata con la Ciudad de Buenos Aires (CABA) genera una situación que afecta de manera directa a miles de trabajadores bonaerenses. Las líneas interurbanas que realizan este recorrido, Costera Metropolitana y Misión Buenos Aires, pasaron de cobrar alrededor de $3.300 a $4.600 por tramo. Para quienes viajan a diario, el impacto no es teórico sino que se refleja de forma inmediata en el gasto mensual.
“Yo viajo todos los días ida y vuelta para trabajar y es un montón de plata para mí, no lo puedo sostener”, expresó una pasajera en una entrevista televisiva a C5N este martes por la mañana. La frase resume lo que repiten muchos usuarios que dependen de este servicio para llegar a sus lugares de trabajo en la Capital Federal.
Un viaje diario imprescindible
El corredor La Plata–CABA es utilizado mayormente por personas que residen en la capital bonaerense y trabajan en oficinas, comercios, hospitales o empresas ubicadas de la Ciudad Autónoma. Para ese grupo de personas, el micro más que “una elección ocasional”, es una necesidad diaria.
Hasta antes de este último aumento, el boleto rondaba los $3.300 por viaje, y ya parecía caro, lo que implicaba un gasto diario de $6.600 para quienes realizaban ida y vuelta. Con la tarifa actual de $4.600 por tramo, el mismo recorrido pasó a costar $9.200 diarios, una cifra prohibitiva para muchos trabajadores.
La cuenta que no cierra
Cuando el aumento se proyecta a un mes de trabajo, los números muestran con claridad el impacto. En un esquema de 22 días laborales, el gasto mensual en transporte pasó de aproximadamente $145.200 a $202.400. En el caso de quienes trabajan 26 días al mes, el monto subió de $171.600 a $239.200.
La diferencia mensual oscila entre $57.200 y más de $67.000, una cifra que para muchos trabajadores representa una parte significativa del ingreso. “Antes ya era caro, ahora directamente no sé hasta cuándo voy a poder seguir viajando”, señaló otro pasajero mientras aguardaba el micro en la terminal de La Plata.
Testimonios en primera persona
Más allá de los números, los relatos coinciden en ese mismo punto, y es que el problema no es un aumento aislado, sino la acumulación diaria. “El problema no es cuando lo tomas un día cada tanto, sino cuando la obligación es hacerlo todos los días”, explicó una usuaria habitual del servicio. “Cuando hacés la suma del mes, te das cuenta de que no alcanza, y trabajar en CABA deja de tener sentido”.
Aunque existe la alternativa del tren, muchos trabajadores señalan que los horarios, las combinaciones y los tiempos de viaje no se ajustan a sus rutinas laborales.
Por eso, pese al aumento del boleto interurbano, los micros continúan saliendo completos cada mañana rumbo a Buenos Aires, con pasajeros que no encuentran otra forma viable de llegar a destino.

