En una entrevista reveladora al aire de Palabras más, palabras menos, por LA CIELO, el ex presidente de YPF, Pablo González, analizó la escalada imparable en los precios de los combustibles, que esta semana rompieron la barrera de los 2.000 pesos en varios puntos del país.
Según el ex funcionario, este fenómeno no es azaroso, sino que responde directamente a los cambios estructurales introducidos por el actual Gobierno nacional, entre ellos el fin del llamado “barril criollo” y el impacto de la Ley Bases.
González fue categórico al señalar que la Ley Bases es la pieza jurídica que determina el traslado automático de los precios internacionales al surtidor local. “Lo que hizo la Ley Bases en el título 6 fue eliminar la posibilidad de establecer un barril criollo“, explicó, refiriéndose al mecanismo que anteriormente permitía desacoplar el precio interno del crudo Brent (el valor internacional) para proteger el bolsillo de los argentinos ante crisis externas.
Bajo este nuevo esquema, el precio de cargar combustible en Argentina queda atado a la geopolítica mundial. “Un argentino depende de que se sigan tirando misiles en Oriente Medio para que la nafta suba o no”, siendo que, insistió González, “era probable que sigan existiendo este tipo de acontecimientos en Oriente Medio”.
Un aumento superior al 350% bajo la gestión Milei
El ex titular de la petrolera estatal detalló que, desde que Javier Milei asumió la presidencia, el combustible ha sufrido un incremento superior al 350%. Además, advirtió que el impacto total de la desregulación aún no se ha completado: “Todavía no trasladaron casi todo el impacto que debiera haber tenido, pero en función de la ley lo van a ir trasladando”.
González también criticó la opacidad del sistema actual de aumentos, señalando que ahora existe un esquema de “no informar” y aplicar subas en función de variables de demanda y horarios, lo que genera una incertidumbre constante en el usuario.
Consultado sobre la posibilidad de que el Gobierno nacional alivie la presión sobre los consumidores reduciendo los impuestos que pesan sobre los combustibles, González aseguró que es una herramienta que el Ejecutivo posee pero decide no utilizar. “Lo pueden hacer, lo que pasa es que tiene un costo fiscal que evidentemente no están dispuestos a asumir”, sentenció en la mañana de LA CIELO.
Finalmente, el ex directivo de YPF calificó como “raro” y “loco” el discurso oficial de la actual conducción de la empresa, que recientemente sugirió que los usuarios deberían “aplaudirlos de parado” por la gestión de precios, mientras los aumentos se suceden día tras día sin previsibilidad alguna.

