La gestión del gobernador Axel Kicillof sumó una nueva pieza a su estructura ligada directamente al riñón del sindicalismo tradicional. Se trata de la incorporación de Romina Santana al Ministerio de Trabajo bonaerense, conducido por Walter Correa. El movimiento no pasa desapercibido: Santana es una pieza clave en el esquema de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), la organización sindical más grande y con mayor cantidad de afiliados de toda la Argentina, liderada históricamente por Armando Cavalieri.
Santana, quien actualmente se desempeña como subsecretaria General del Sindicato de Empleados de Comercio de La Plata y es concejal de la capital provincial, asumirá formalmente en la Dirección de Análisis y Promoción del Empleo, un área estratégica bajo la órbita de la Subsecretaría de Empleo de la provincia. Además de sus roles locales, la dirigente forma parte de la Secretaría de Relaciones Institucionales de la CGT nacional.
Desde la conducción de FAECYS le otorgaron un fuerte peso institucional al nombramiento, leyéndolo como un reconocimiento a la capacidad de gestión de sus cuadros. El propio Armando Cavalieri respaldó públicamente la designación: “Romina es una dirigente con una enorme capacidad de trabajo, compromiso y sensibilidad social. Para nuestra organización es un orgullo que compañeras con trayectoria gremial y vocación de gestión puedan asumir nuevas responsabilidades institucionales”, destacó el histórico líder mercantil, asegurando que su llegada significará un “gran aporte” para la provincia.
Por su parte, la flamante funcionaria provincial agradeció la confianza del ministro Walter Correa (un hombre de extracción sindical que viene de la Corriente Federal de los Trabajadores) y envió un guiño a la conducción local de su gremio, encabezada por Carlos Restivo en La Plata. Según Santana, este nuevo desafío es “una oportunidad para seguir articulando políticas públicas que promuevan el empleo, la formación y el desarrollo laboral en toda la provincia de Buenos Aires”.
En momentos donde el mapa político y laboral cruje, el desembarco del sindicato con más peso de afiliación del país en la cartera laboral de Kicillof expone la fuerte alianza y la necesidad mutua de articulación entre el gobierno provincial y las estructuras más tradicionales del movimiento obrero.

