La crisis de infraestructura en el territorio bonaerense alcanzó un punto crítico que el intendente de Coronel Pringles, Lisandro Matzkin, describió sin filtros. Tras viajar a La Plata para firmar convenios de leasing, el jefe comunal describió el estado de los caminos que debe transitar: “Las rutas están detonadas, las provinciales y las nacionales. Te digo que ya no quiero viajar más por el riesgo al que nos sometemos todos”.
La declaración pone en palabras en sentimiento de la mayoría de las personas que deben transitar las rutas que atraviesan la Provincia sin distinción socioeconómica ni perfil político. Se sabe que los intendentes deben viajar regularmente a La Plata y a Capital Federal para realizar todo tipo de gestiones.
Entrevistado en Palabras más, palabras menos, al aire de LA CIELO, Matzkin, vecinalista cercano a La Libertad Avanza, el problema de fondo es la injusticia en el reparto de fondos federales que asfixia a Buenos Aires. “La provincia de Buenos Aires recibe entre el 21 y 23% de la masa coparticipable y aporta cerca del 40. Eso es histórico y está pésimo”, sentenció. Según su análisis, es imposible que la provincia logre desarrollarse o tener superávit fiscal con semejante brecha, lo que termina afectando directamente la calidad de vida de los bonaerenses.
La parálisis de la obra pública
Respecto a la situación actual, el intendente diferenció las responsabilidades pero fue crítico con el rumbo nacional. “El gobierno nacional tomó una determinación política de no hacer obra pública. Eso es una decisión política”, afirmó. Sin embargo, aclaró que el deterioro no es nuevo: “Las rutas no están detonadas hace dos años. Las rutas están detonadas hace bastante más y hace muchos años que no se ve inversión pública”.
Matzkin también puso en duda la efectividad de volver al sistema de concesiones si no hay garantías de mejora real. “El gran debate es si vamos a pagar para tener rutas como la gente o vamos a pagar para hacer negocio una concesión… si vamos a pagar para seguir teniendo las mismas rutas desastrosas, realmente no parece [razonable]”, concluyó, alertando además sobre la presencia de empresarios cuestionados en las listas de posibles licitadores.

