Docentes de todo el país hicieron un paro de actividades que dejó sin clases a millones de estudiantes. En la provincia de Buenos Aires la medida de fuerza tuvo reclamos hacia el Gobierno Nacional, pero también para el bonaerense. Cómo sigue el conflicto.
En principio, se espera que este martes se normaliza la actividad educativa. Cabe aclarar que algunas escuelas bonaerenses podrían tener algunos inconvenientes porque la facción disidente del sindicato SUTEBA, perteneciente a la agrupación Multicolor, decidió que el paro sea de 48 horas.
Más allá de esa particularidad, en el gobierno de Axel Kicillof esperan llegar a un acuerdo con el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) esta misma semana. Las autoridades convocaron a los gremios a una reunión paritaria para mañana miércoles y si presentan una oferta de aumento salarial mejor que la anterior llegarán a un acuerdo.

La pelea que está lejos de terminar es la nacional porque ayer el Ministerio de Capital Humano, que tiene bajo su órbita a la Secretaría de Educación, emitió un comunicado ratificando su postura. Según contaron, ayer, en medio del paro, reunieron al Consejo Federal de Educación y los gremios docentes para dialogar sobre el salario mínimo docente.
En ese contexto, las autoridades libertarias reiteraron que “la materia salarial es competencia de las provincias, quienes son las verdaderas empleadoras de los docentes”. De esta manera, dejaron en claro que no tienen intenciones de reinstaurar el Fondo de Incentivo Docente ni convocar a la mesa paritaria nacional que le piden los sindicatos. “Es responsabilidad de las provincias y de los gremios alcanzar los acuerdos necesarios”, insistieron en el escueto comunicado.
A pesar de esto, los docentes consideran que el Gobierno Nacional “debe convocar a paritaria docente en el marco del artículo 10 de la Ley 26.075 para tratar condiciones laborales, carrera docente y salario mínimo”. Sin embargo, frente a la postura de Casa Rosada, Fabián Felman, el titular de la Confederación de Educadores Argentinos (CEA) advirtió que “el conflicto con el sector docente podía profundizarse y prolongarse“.

