Este miércoles la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley, encabezará una reunión con los principales movimientos sociales y en la que también se espera la participación de la iglesia. En ese marco, desde el gobierno evalúan aplicar mejoras en los programas sociales para comenzar a contener la demanda de los sectores vulnerados del país.
El rumbo económico que ha elegido el Mauricio Macri para encarar su gestión al frente del país trae aparejado consecuencias negativas para los sectores más empobrecidos del país, en su mayoría desocupados o con empleos sin ningún tipo de derechos laborales, como así también para los trabajadores registrados. A su vez, la suba del dólar junto a la creciente inflación, preparan un caldo de cultivo para una escalada del conflicto social si las principales demandas no son cubiertas.
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Desde Poder Ejecutivo Nacional se muestran preocupados por las respuestas que dan los grupos más decididos a protestar y el efecto contagio que pueda generar en la sociedad. Por ese motivo, para contener la conflictividad que va en ascenso además de convocar a los movimientos sociales a una reunión, evalúan medidas para paliar la necesidad, al menos, de quienes son los más perjudicados por las medidas económicas. Paralelamente, apuran el redespliegue de fuerzas de seguridad desde la frontera a las zonas donde se expresan con mayor fuerza el descontento de la sociedad.
En el encuentro se prevé la presencia del triunvirato piquetero compuesto por la Corriente Clasista y Combativa, Barrios de Pie y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, además concurrirán el Frente de Organizaciones en Lucha y el Frente Popular Darío Santillán. Todas estas organizaciones protagonizaron la “Marcha Federal por Pan y Trabajo” que culminó con un multitudinario acto en Plaza de Mayo el 1 de junio. En la oportunidad, al margen de exigir puestos de trabajo y aumento salarial, presentaron cinco proyectos para suplir las necesidades de los sectores que representan.
Al respecto, Esteban “Gringo” Castro, uno de los máximos referentes de la CTEP, dialogó con INFOCIELO y contó que “el encuentro se hace porque nosotros hicimos una Marcha Federal y propusimos cinco leyes para la discusión. Queremos agregar que se profundizó la crisis, por lo tanto la emergencia alimentaria ahora se transformó en hambre”.
“Hay que resolverlo en forma urgente, las expectativas son que entiendan el grado de urgencia de consideración con los más humildes”, añadió.
En cuanto a la participación de la iglesia en la reunión, indicó que “creemos que es fundamental la presencia en este debate. Tenemos una posición parecida respecto a la situación que están viviendo los más pobres de nuestros barrios. También hicieron declaraciones en repudio al acuerdo con el FMI y a favor del paro general”.
De todos modos, la presencia del monseñor Fernando Maletti, obispo de la diócesis de Merlo y Moreno, no está garantizada pero no se descarta la presencia de otro representante eclesiástico en el encuentro. Cabe recordar que la relación entre la iglesia y el gobierno se encuentra en un momento tenso que cobró mayor temperatura en la apertura de la Semana Social realizada en Mar del Plata semanas atrás. En la oportunidad el obispo de Lomas de Zamora y titular de la Pastoral Social del Episcopado, Jorge Lugones, trazó un duro diagnóstico de la realidad y apuntó contra la gobernadora, María Eugenia Vidal.
En cuanto a los pedidos salariales para quienes perciben programas sociales de trabajo, señaló que “necesitamos ahí que haya un aumento que coincida con el incremento de la inflación, que muchos estiman que estará en un 30% o más. También corre lo mismo para la Asignación Universal por Hijo”.
Luego explicó que para este gobierno de carácter “neoliberal” el “problema es la capacitación, pero no la necesitamos, queremos que se estudie hasta ir a la universidad y para eso hay que tener un trabajo que te dé dignidad para ir a estudiar”.
Sobre la posibilidad de llevar a cabo medidas de acción, afirmó que “mientras haya dialogo y si es viable, no vamos a un plan de lucha hasta que no se corte”. Sin embargo, expresó que irán a los supermercados a reclamar “para que los privados colaboren con esta situación”.
“No lo descartamos pero mañana empezamos y esperemos que tengan la sensibilidad suficiente para que en esta crisis generada por ellos piensen en los más humildes”, concluyó.
Cabe recordar que la posibilidad de aumentar el monto de planes sociales e incluso presunta existencia de un bono por única vez, se da en el marco del acuerdo con el FMI ya que incluye fondos para bajar la conflictividad y se trata de una “salvaguarda” para un gasto adicional “en la protección de los más vulnerables” si empeoran las condiciones sociales de hasta $ 13.500 millones en 2018 y un 0,2% del PBI en los años siguientes.
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