Sergio Tomás Massa está en modo activo. Recibe a cuanto dirigente, intendente o funcionario que requiera su palabra, consejo u oído sin importar color político. En esas conversaciones también deja definiciones que marcan el horizonte del Frente Renovador, como por ejemplo el de mostrar figuras de sus espacios para pelear en distintos frentes en 2027.
Si bien está muy firme con mantener el veto a las reelecciones eternas, sabe que hay algunas disidencias dentro del espacio. Ante esto, los que pueden plantear algún resquemor sostienen que “somos orgánicos, la gran mayoría del espacio no quieren que vuelvan las re re y nosotros somos respetuosos de eso”, sostiene un dirigente que habla mucho con Massa, casi a diario.
El armado territorial en el conurbano es un gran tejido en el cual el tigrense cuenta con agujas para ese telar. En el oeste tiene uno de sus planes, sabe que hay una interna difícil en Morón entre Lucas Ghi y Martín Sabattella, ex socios en el distrito.
Massa no le erra en el diagnostico de la interna de Morón, la misma se da a cielo abierto, como toda interna peronista. En las últimas horas el intendente ratificó su alejamiento de Nuevo Encuentro tras imponerse en la interna del PJ y decidió romper con el bloque de Fuerza Patria para conformar su propia bancada en el Concejo Deliberante. La decisión se formalizó este miércoles mediante una nota elevada a la presidencia del HCD, donde cinco concejales oficialistas junto a un edil exPRO anunciaron la creación del bloque “PJ-MDF”.
Aunque desde el Ejecutivo local atribuyen el movimiento a la dinámica interna del cuerpo, la jugada representa un nuevo distanciamiento del kirchnerismo duro y, en particular, del sabbatellismo, con el que la gestión mantiene un fuerte enfrentamiento.

En este contexto, Massa se mostró especialmente confiado con Martín Marinucci, hoy ministro de Transporte de Axel Kicillof, pero fiel al FR. Aseguran que lo ve como el próximo intendente de Morón, con altas chances de imponerse cuando llegue el turno electoral. “Martín es un hombre de gestión, conoce la realidad de Morón y no tengo dudas que sería un gran intendente”, les dijo Massa a un grupo de intendentes con los que cenó hace unas semanas.
La apuesta no es menor: Morón es uno de los distritos testigo del oeste del conurbano, un termómetro clave para cualquier armado y vive una interna voraz entre el kirchnerismo y el MDF. Ante esto, aseguran que el Frente Renovador tendrá una propuesta electoral en la ciudad y ya se trabaja en ese sentido.
EL “LABORATORIO TIGRE” Y LA NUEVA POLÍTICA
Donde Massa se muestra más entusiasmado es en su pago chico, lugar que gobernó y quiere recuperar en 2027. En Tigre, asegura ver una nueva generación política en pleno crecimiento. Habla de jóvenes militantes que combinaron redes sociales con trabajo territorial clásico.
“Hicieron un gran laburo de redes y boca en boca. Ese tejido les dio resultado”, sintetiza, al explicar cómo lograron imponerse en las últimas elecciones con el joven Sebastián Rovira como cabeza de lista venciendo el armado del intendente Julio Zamora que compitió por afuera del peronismo bajo el sello de Hechos.
Ese esquema —menos visible en la superficie, pero efectivo en la construcción de vínculos— es el que ahora imagina proyectado hacia 2027. Para Massa, ese modelo híbrido puede marcar el camino de las próximas campañas.
LA ANÉCDOTA DEL “TIGRE ROSA”: ELECCIONES GANADAS, ASADO PERDIDO
El diagnóstico no estuvo exento de sorpresa. Durante la última campaña de 2025, cuentan que Massa quedó impactado por una imagen: todo Tigre teñido de rosa, el color de Hechos, el espacio rival que encabezó Zamora. En ese momento, consultó a su equipo con preocupación. La respuesta fue contundente: que no mirara solo lo visible, porque el trabajo político iba por otro lado.
Le aseguraron que la elección estaba encaminada desde una lógica distinta, más profunda y menos dependiente de la estética de campaña. Hubo incluso una apuesta de por medio: un asado. “Si tengo razón yo, me pagan un asado, sino se los hago yo”, dicen que toreó Massa, quien decía que la elección debería salir “en tercios”. La devolución fue contundente “vamos a ganar”. El final se cuenta solo: el peronismo se impuso a Zamora y a las otras fuerzas y, según reconstruyen, Massa preparó unos chorizos y un vacío pasada la medianoche del 7 de septiembre, tras regresar de La Plata, en el quincho de su casa para agasajar a los triunfadores.
Esta nueva forma de entender la política y llegarle al electorado es lo que mastica el tigrense para lo que viene. “Con brazos abiertos, sin rifle sanitario y sin beneficio de inventario”, dicen que son las frases que se le escucha asiduamente al tigrense.
El Frente Renovador camina al 2027 con la esperanza de la definición de Sergio Massa de volver a pelear por la presidencia ¿Cuándo? No se sabe.

