La discusión por las reelecciones indefinidas de los intendentes bonaerenses sigue ganando volumen en la agenda política, esta vez a partir de nuevas repercusiones sobre un eventual acuerdo entre La Libertad Avanza y sectores de la Unión Cívica Radical. La hipótesis planteaba que el Gobierno nacional podría ofrecer la continuidad de los jefes comunales radicales como moneda de cambio para acercar posiciones de cara a un armado electoral en 2027. Sin embargo, las principales referencias de ambos espacios salieron a despegarse públicamente de esa posibilidad.

El primero en hacerlo fue Diego Santilli. El ministro del Interior citó una publicación de Clarín que daba cuenta del supuesto entendimiento y respondió de manera categórica: “Jamás vamos a apoyar la reelección indefinida de los intendentes”.
La versión periodística señalaba que la alternativa tendría el visto bueno de Karina Milei, Martín Menem y el propio Santilli, y que permitiría ofrecerles a los radicales la posibilidad de conservar a sus intendentes en carrera en lugar de negociar lugares en las listas de diputados nacionales, legisladores provinciales y concejales. El esquema no contemplaría a Sebastián Pareja, quien también se opone a modificar la normativa.
La UCR negó negociaciones y ratificó su rechazo
Este martes fue el turno de la conducción radical bonaerense. Emiliano Balbín, presidente del Comité Provincia, salió a desmentir que exista una negociación partidaria para habilitar las reelecciones indefinidas y aseguró que nunca fue convocado a discutir el tema.
“Como presidente del Comité Provincia, no fui consultado, no recibí ningún llamado ni mantuve ninguna conversación con el Gobierno de la provincia de Buenos Aires sobre este tema”, expresó.
El dirigente fue más allá y cuestionó que se le atribuyan al radicalismo acuerdos que, según afirmó, sus autoridades no discutieron ni celebraron. También dejó en claro su postura personal: “Estoy a favor de mantener el límite a los mandatos y en contra de las reelecciones indefinidas”.
“Creo en la alternancia y en la renovación como principios que fortalecen nuestra democracia”, agregó.
El pronunciamiento motivó una intervención de Guillermo Britos, intendente vecinalista de Chivilcoy, que citó el mensaje de Balbín y lo desafió a trasladar esa postura a los jefes comunales radicales. “¿Queda claro entonces que ninguno de los 27 intendentes radicales se presentará en caso de modificarse la ley? ¿Igual que el resto de los intendentes de los partidos políticos que sus legisladores voten en contra? ¿Se animan a afirmarlo?”, lanzó.
Britos también expuso su propia posición frente a la discusión: “Yo NO me presento, aunque se modifique la ley. Los leo”.
Kicillof mantiene la presión y el peronismo también discute
Mientras las versiones de un acuerdo opositor quedaron bajo una lluvia de desmentidas, el gobierno de Axel Kicillof mantiene su respaldo a la eliminación de los límites. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, volvió a defender la iniciativa y consideró que restringir los mandatos mediante una ley ordinaria resulta “definitivamente proscriptivo”, dado que las constituciones nacional y provincial no establecen esa limitación para los intendentes.
La administración bonaerense respalda el proyecto presentado por la senadora Ayelén Durán, que busca modificar la normativa vigente. La discusión también estuvo presente en la reciente reunión de Kicillof con intendentes que reclaman una solución legislativa.
Pero el debate tampoco está exento de tensiones dentro del propio peronismo. El rechazo del Frente Renovador a modificar la ley quedó expuesto en el duro cruce entre Sergio Massa y Mario Secco. El intendente de Ensenada, uno de los principales aliados del gobernador y con seis mandatos consecutivos, cuestionó al exministro por defender los límites a las reelecciones. Desde el massismo respondieron con críticas a la perpetuación en los cargos y reclamaron renovación dirigencial.
La cuenta regresiva hacia 2027
Por ahora, la discusión sigue sin traducirse en avances legislativos concretos. La vía política depende de conseguir los votos necesarios en la Legislatura, mientras que la alternativa judicial, basada en cuestionamientos a la constitucionalidad de las restricciones, tampoco registra presentaciones concretas.
El tiempo, sin embargo, empieza a jugar un papel central. Los intendentes que necesitan una modificación para volver a competir en 2027 buscan mantener el tema en agenda y explorar posibles consensos. Las desmentidas de Santilli y Balbín complican, al menos en el plano público, una de las hipótesis de negociación que había tomado fuerza.
La incógnita es si esos rechazos representan un cierre definitivo a cualquier entendimiento o si todavía quedan conversaciones por fuera de las conducciones partidarias. Por ahora, las reelecciones indefinidas volvieron al centro del debate bonaerense, pero los votos para cambiar las reglas siguen sin aparecer.


