El Gobierno evalúa dar marcha atrás con el aumento en las tarifas de electricidad que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) aplicó desde el 1 de febrero para los usuarios de Edenor y Edesur en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida, anunciada en medio de una ola de cortes de luz masiva, forma parte de los incrementos mensuales hasta la Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT) prevista para abril y generó críticas debido a su impacto desigual en los distintos sectores de ingresos.
El ajuste dispuesto por el ENRE implica subas de hasta cinco veces más para los hogares de ingresos bajos y medios en comparación con los de alto poder adquisitivo. En concreto, las resoluciones 119 y 120, publicadas en el Boletín Oficial, establecen un aumento del 2% para los usuarios de Nivel 1 (altos ingresos), mientras que los hogares de Nivel 2 (bajos ingresos) enfrentan un incremento del 8,5% y los de Nivel 3 (ingresos medios) de hasta un 12,3%. Además, se aplicaron aumentos a las boletas de electricidad de los clubes de barrio.
Una revisión en marcha
El Ministerio de Economía y la Secretaría de Energía trabajan en conjunto para corregir la resolución del ENRE y ajustar los aumentos en función de la pauta de inflación descendente que el ministro de Economía, Luis Caputo, busca consolidar. “La unificación de bonificaciones (subsidios) para usuarios de ingresos bajos y medios es para todo el 2025 y no de un mes específico. Las resoluciones del ENRE de hoy se tratan de un error que se va a corregir”, aclararon fuentes oficiales.
La polémica surge a partir del cambio en los subsidios aplicado en febrero. La Secretaría de Energía, a cargo de María Tettamanti, dispuso a través de la resolución 24 una reducción de la cobertura estatal en las facturas de electricidad y gas. Como resultado, el porcentaje de subsidio para los usuarios de Nivel 2 bajó del 71,92% al 65%, mientras que para los de Nivel 3 descendió del 55,94% al 50%.
Con este esquema, la suba de tarifas queda en 2% para los usuarios de ingresos altos, 12,3% para los de ingresos medios y 8,4% para los de ingresos bajos. Para comercios e industrias, los aumentos van del 0,8% al 5,1%, con un incremento promedio del 4%.
Perspectivas para los subsidios en 2025
El Gobierno de Javier Milei enfrenta el desafío de equilibrar las tarifas con su plan de reducción del gasto público. En 2024, los subsidios a la energía disminuyeron de US$ 9.683 millones (1,5% del PBI) a US$ 6.252 millones (1%), debido al ajuste tarifario y la puesta en marcha del gasoducto Néstor Kirchner.
Para 2025, se analiza reemplazar la segmentación actual por un sistema que diferencie únicamente entre usuarios “con subsidios” y “sin subsidios”. Esta medida responde a la presión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para reducir el déficit fiscal en el sector energético. Entretanto, el interrogante sigue abierto: ¿qué decisión tomará finalmente el Gobierno sobre las tarifas en un año electoral?

