El debate por el precio del transporte público agrega ahora un nuevo capítulo en Mar del Plata. Es porque las empresas del sector formalizaron un pedido de “actualización tarifaria” que podría llevar el boleto de colectivo a más de $2.500, un salto significativo respecto al valor actual.
Según el estudio de costos presentado por la Cámara Marplatense de Empresas del Transporte Automotor de Pasajeros (CAMETAP), el valor técnico del boleto debería ubicarse en $2.569,28. El número implica un incremento superior al 60% frente a los $1.550 vigentes desde fines de 2025.
El planteo fue elevado al municipio y ya comenzó a ser analizado en el ámbito del Concejo Deliberante, donde deberá definirse si se convalida, se recorta o se posterga la suba.
Un sistema en tensión
Desde el sector empresario sostienen que la estructura actual es insostenible. En distintas declaraciones recogidas por medios marplatenses, advirtieron que el sistema atraviesa una situación crítica por el aumento de costos y la caída de ingresos.
En ese sentido, señalaron que existe un fuerte desfasaje entre la tarifa actual y el costo real del servicio. Según explicaron, la ecuación económica se vio afectada por la suba del combustible, las paritarias del sector y la merma en la cantidad de pasajeros.
Además, remarcaron que la reducción de subsidios nacionales profundizó el problema, especialmente en ciudades del interior bonaerense, donde el peso del boleto en el financiamiento del sistema es mucho mayor que en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Impacto directo en usuarios
De concretarse, el aumento llevaría el boleto plano a un nivel inédito, con impacto directo en trabajadores, estudiantes y usuarios frecuentes del transporte público.
El salto tarifario también ampliaría la brecha con el AMBA, donde los valores continúan siendo considerablemente más bajos debido al esquema vigente.
Si la iniciativa avanza, la diferencia con el área metropolitana casi que se triplicaría, profundizando la desigualdad tarifaria que los intendentes del interior vienen denunciando sistemáticamente ante la falta de una distribución equitativa de los fondos para el transporte.
Por ahora, el número de $2.569 funciona como referencia técnica y punto de partida para la discusión. La decisión final quedará en manos del Concejo Deliberante que históricamente aplica incrementos por debajo de lo solicitado por las empresas.

