Tras ir perdiendo 2-0 ante Egipto por los octavos de final, Argentina lo dio vuelta en poco más de diez minutos, se puso 3-2 y clasificó a cuartos de final del Mundial 2026. Tras el silbatazo final, la emoción inundó los ojos de la Selección Argentina con lágrimas en la mayoría de sus jugadores.
Ni bien el árbitro francés dio por terminado el encuentro encuentro, todas las cámaras de las transmisiones internacionales de televisión siguieron a Lionel Messi, quien se quedó inmóvil, emocionado, tapándose la cara y rompiendo en llanto por la épica victoria conseguida en Atalanta.
Las lágrimas del #10, como la de algunos de sus compañeros, fueron duraderas ya que se prolongaron durante los abrazos, saludos y festejos del equipo. Argentina se desahogó luego de un partido tenso, donde fue todo corazón y consiguió el objetivo de avanzar a la siguiente instancia y seguir en este Mundial 2026.

Luego de varios minutos saludando y festejando con los hinchas que coparon las tribunas del estadio de Atlanta, Messi se retiró del campo de juego sin poder salir de su estado de emoción por el triunfo Albiceleste. Un partido de mil emociones y que tuvo su premio en el final.
La emoción no solo fue de Messi
Finalizado el partido, Lionel Scaloni habló en la habitual entrevista post partido al borde del campo de juego y tampoco pudo contener sus lágrimas y declaró: “No puedo ni levantar la mirada, lo siento, estoy muy emocionado. Qué grupo de jugadores hermano… ya está me tengo que ir”, dijo un visiblemente quebrado técnico albiceleste, que no pudo continuar con la entrevista y terminó yéndose rápidamente.

