El seleccionado argentino de fútbol vivió una de las jornadas más emocionantes en la historia de la Copa del Mundo. Los dirigidos técnicamente por Lionel Scaloni vencieron por 3-2 a Egipto, estando en la cornisa, a minutos de la eliminación en la etapa de octavos de final, pero con mucho corazón para levantar una derrota por 2-0 y meterse en la próxima ronda.
La euforia es total, pero el entrenador de la Albiceleste tendrá mucho que trabajar, especialmente en defensa, debido a que los goles que concedió el equipo hablan a las claras de movimientos preocupantes a la hora del retroceso y también en la marcación de los rivales, que sacaron provecho en Atlanta.
Uno de los aspectos más llamativos fue la postura con la que la Scaloneta comenzó el juego, prácticamente al trote y dejando jugar a los africanos, algo que igualmente cambió posterior a la pausa de hidratación. Esa pasividad fue capitalizada por los egipcios, que a los 14 minutos encontró el gol con un testazo de Ibrahim ante la incredulidad de Lisandro Martínez, aunque también el arquero tuvo su cuota de responsabilidad al quedarse entre los tres caños.
Esa dinámica se modificó con el correr de los minutos y la Argentina fue más agresiva, mereciendo encontrar el empate, volviendo figura al guardián de Egipto, que tuvo una actuación sobresaliente pese a los tres goles que le convirtieron. Sin embargo, en cada transición que tuvieron los de Mohamed Salah, hicieron daño, al punto tal de que a los 21 minutos del complemento encontraron el 2-0 parcial con un desconcierto defensivo de los de Scaloni.
El descuento de Cristian Romero despertó a la bestia y la historia es la conocida, pero si la Albiceleste pretende ir por el título del mundo deberá corregir en gran medida el trabajo en los últimos metros, porque otro tipo de rival puede hacer más daño y dejar a la Scaloneta fuera de competencia en este Mundial.
Valla vencida, Argentina en el debe con su cuota defensiva
- Argentina 3-1 Jordania.
- Argentina 3-2 Cabo Verde.
- Argentina 3-2 Egipto.


