En una Legislatura donde la polarización suele marcar el ritmo de las sesiones, un tema de extrema sensibilidad logró tender puentes entre veredas opuestas. El Senado aprobó este martes por unanimidad y le otorgó media sanción a la adhesión a la normativa nacional N°27.797, conocida como “Ley Nicolás”, un marco jurídico diseñado para blindar la seguridad de los pacientes y prevenir los casos de mala praxis médica.
Para destrabar el expediente en la Cámara Alta, hizo falta un fino trabajo de comisiones que terminó por unificar dos iniciativas que, a priori, venían de espacios enfrentados. Por un lado, la senadora Mónica Macha (Fuerza Patria), quien ya traía el bagaje de haber sido coautora de la ley original en el Congreso Nacional; por el otro, la legisladora Betina Riva, representante de La Libertad Avanza.
La génesis de este reclamo tiene nombre y apellido: Gabriela Covelli, madre de Nicolás Deanna, el joven que falleció en 2017 por un error de diagnóstico. Durante su alocución, Macha reivindicó el rol de las familias que transforman la tragedia en militancia legislativa, aunque aprovechó el micrófono para colar una fuerte crítica a la gestión libertaria, denunciando el vaciamiento del equipo de calidad sanitaria del Hospital Posadas.
Riva, por su parte, optó por esquivar la polémica nacional y se enfocó en el espíritu sanador de la norma, pidiendo que el peso de la ley no caiga exclusivamente sobre una sola parte y advirtiendo sobre el severo cuadro de burnout (agotamiento extremo) que padece hoy el personal médico en los hospitales.
AHORA ES EL TURNO DE DIPUTADOS
Con la llave del Senado ya girada, todas las miradas apuntan ahora a la Cámara Baja, donde el terreno no está para nada crudo. Allí, el debate ya cuenta con un fuerte andamiaje gracias a los movimientos previos del bloque Nuevos Aires, conducido por el diputado Fabián Luayza.
De hecho, Luayza viene tejiendo acuerdos hace meses y ya formalizó encuentros en el Anexo de Diputados con las principales impulsoras de la ley, buscando allanar el camino burocrático para que el sistema de salud bonaerense se acople a los estándares nacionales sin demoras. “La ley busca evitar nuevos casos como el de Nicolás y pone en valor a la salud pública, porque genera los mecanismos para que no vuelvan a ocurrir casos de mala praxis”, sentenció el legislador, marcando la cancha de cara al próximo debate en el recinto.
LA LETRA CHICA: QUÉ CAMBIA EN LOS HOSPITALES BONAERENSES
Si Diputados le da la sanción definitiva, el esquema sanitario de la Provincia deberá someterse a una reestructuración enfocada en la trazabilidad y el control preventivo. Los ejes centrales del nuevo sistema incluyen:
- –Historia Clínica Digital encriptada: Será el fin de los historiales fragmentados. Cada paciente tendrá un registro único, interoperable y de uso obligatorio en toda la Provincia para evitar diagnósticos cruzados o duplicación riesgosa de estudios.
- –Nueva “Cultura Justa”: Se cambia el paradigma punitivo por uno preventivo. Se incentivará al personal de salud a reportar fallas orgánicas o de infraestructura de manera transparente, permitiendo corregir “errores del sistema” antes de buscar un chivo expiatorio.
- –Certificación constante: Ya no bastará con el título original. Los profesionales de la salud deberán someterse a auditorías periódicas que evalúen sus capacidades físicas, cognitivas y su estado general.
- –Auditorías y Registro Centinela: Se implementarán protocolos estandarizados de seguridad clínica en todos los centros de salud (públicos y privados), además de crear un registro que obligue a investigar a fondo las causas de cualquier incidente grave para bloquear su repetición.


