Los senadores bonaerenses Marcos Emilio Pisano, Malena Galmarini y Valeria Arata, del Frente Renovador integrantes del bloque oficialista Fuerza Patria, presentaron en el Senado provincial un proyecto de declaración para expresar preocupación y rechazo por los despidos masivos en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), en el marco del “plan de modernización” impulsado por el Gobierno nacional.
La iniciativa legislativa se conoció en medio del fuerte conflicto que atraviesa el organismo, luego de que se anunciara el despido de 240 trabajadores, equivalente a más del 30% del personal civil, con cesantías previstas antes del 10 de abril. Según denunciaron los gremios, la medida afecta tanto a la sede central como a estaciones distribuidas en todo el país.
De acuerdo con la información difundida por los trabajadores, 130 de los recortes impactan en estaciones meteorológicas del interior y otros 110 en la sede central, lo que encendió la alarma por la continuidad operativa del servicio.
En ese marco, el proyecto presentado en la Cámara alta bonaerense advierte que la reducción de personal y el cierre de estaciones comprometen la red de observación atmosférica, debilitando la emisión de pronósticos y los sistemas de alerta temprana frente a tormentas, inundaciones, olas de calor y otros fenómenos extremos.
LOS RIESGOS
“Debilitar las capacidades de observación y monitoreo constituye un riesgo para la seguridad de la población y el desarrollo económico”, sostuvo el senador Marcos Emilio Pisano, uno de los autores de la iniciativa.
Desde el bloque remarcaron que la provincia de Buenos Aires depende de manera crítica de la información suministrada por el SMN, tanto por su extensión territorial como por su densidad poblacional, especialmente para la prevención de desastres climáticos.
El conflicto derivó en un paro total de actividades impulsado por ATE y acompañado por el Centro Argentino de Meteorólogos, con jornadas de protesta y movilización para rechazar el ajuste. Los trabajadores advirtieron que el organismo podría quedar por debajo del mínimo necesario para garantizar su funcionamiento pleno.
Además del impacto en las alertas meteorológicas, desde el sector señalaron que la medida también podría afectar actividades vinculadas a la navegación aérea y marítima, la producción agropecuaria y la planificación ante emergencias climáticas, áreas que dependen de datos y reportes oficiales en tiempo real.
Con más de 153 años de historia, el Servicio Meteorológico Nacional es uno de los organismos científicos y técnicos estratégicos del país, por lo que el conflicto no quedó ajeno a la discusión en el ámbito político bonaerense.

