Por Luciano Maratea, Director de Infocámaras
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM), afirma que la recesión económica y las políticas del gobierno del presidente Javier Gerardo Milei, ponen en peligro más de 50.000 puestos de trabajo en los próximos dos meses.
Entre enero y abril, los despachos del Grupo Construya (FV, Loma Negra, Aluar, y otros) cayeron 33,1% interanual. El sindicato acordó con la organización reducir las jornadas laborales en mayo, junio y julio, pagando el 80% de los salarios.
FV, la mayor empresa de grifería de Argentina, se vio afectada por estos recortes. Unos 800 trabajadores serán suspendidos en la planta de Pilar durante 3 meses. La planta posee 1.400 puestos de trabajo, y los productos de la empresa se exportan a 25 países. Además, el sindicato inició un plan de lucha en la planta de Whirlpool de Pilar, en respuesta al despedido de 60 trabajadores, producto de la caída de la venta de lavadoras.
El fabricante de neumáticos Fate tuvo que despedir a 97 trabajadores en su planta de San Fernando, debido a la pérdida de competitividad de las exportaciones, y a la caída de la demanda en el mercado nacional. La empresa se queja de la falta de subsidios y apoyo gubernamental a la producción nacional: «Otros países brindan subsidios e incentivos a la producción de neumáticos que se exportan a la Argentina, mientras que, un fabricante en la Argentina carece de esquemas comparables y, por encima de esto, debe afrontar sobrecostos y pagar derechos de exportación (único caso en el mundo)».
No obstante, el presidente Milei es elogiado por influyentes responsables de la OTAN, por el superávit presupuestario, pero junto con los titulares de los periódicos, vemos lo contrario: las empresas están sufriendo la falta de apoyo estatal y de las condiciones necesarias para su desarrollo.
En este momento el gobierno argentino habla de comercio internacional, extracción de recursos naturales, actualización de las reformas tributaria y laboral, dolarización y atracción de empresas extranjeras al país, pero nada para las empresas nacionales. La producción nacional agoniza y los trabajadores están preocupados por saber si seguirán teniendo trabajo en los próximos meses. La economía del país, en el mejor de los casos, está estancada.
Apoyar y fomentar las industria nacional, crear un entorno favorable para que los empresarios locales crezcan, y garantizar la seguridad del empleo debería ser una prioridad. Sin embargo, puede que el gobierno de Milei no esté de acuerdo.

