El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof encabezó este jueves en La Plata la clase inaugural del curso de formación política del PJ bonaerense, en un Teatro Coliseo Podestá colmado y con casi 18 mil inscriptos conectados de manera virtual.
Sin embargo, la actividad quedó atravesada por una escena de tensión interna cuando al menos dos militantes kirchneristas irrumpieron a los gritos para reclamarle que pidiera públicamente por la libertad de Cristina Kirchner.
“Cristina libre, Cristina libre. Axel decilo”, se escuchó desde uno de los sectores de la sala, mientras los militantes desplegaban una bandera alusiva.
El episodio duró apenas unos segundos, pero expuso la disputa de liderazgo que atraviesa al peronismo bonaerense incluso en la primera actividad de formación organizada bajo la nueva conducción partidaria de Kicillof.
La respuesta de gran parte del auditorio llegó rápidamente con cánticos de “Axel presidente”, en una escena que dejó al descubierto la convivencia —cada vez más tensa— entre los sectores alineados con el gobernador y el kirchnerismo más duro.
Sobre el cierre de la exposición, y luego de los episodios de tensión que atravesaron la actividad, Axel Kicillof respondió con un “¡Viva Perón, viva Evita, viva Néstor y viva Cristina!” ante el auditorio, que respondió con aplausos y nuevos cánticos militantes.
La actividad había sido presentada como uno de los primeros pasos del nuevo esquema partidario del PJ bonaerense tras la reunión inicial del Consejo Directivo, donde se planteó la necesidad de impulsar una afiliación masiva y fortalecer la formación de cuadros políticos.
Un curso con alcance nacional
El curso, titulado “Presente y futuro de la Argentina en un mundo en transformación”, se desarrollará a lo largo de 16 clases distribuidas en cuatro módulos: “El nuevo desorden mundial”, “América Latina: la región clave del Siglo XXI”, “Argentina: economía, poder y soberanía en disputa” y “La comunidad organizada: ideas para la Argentina del Siglo XXI”.
La presentación estuvo a cargo del intendente platense y secretario de Formación Política del PJ, Julio Alak, quien dio paso a la exposición del gobernador.
Según detalló el intendente de La Plata hubo casi 18 mil inscriptos, de los cuales alrededor de 10 mil corresponden a la provincia de Buenos Aires. También se anotaron participantes de CABA, Córdoba, Santa Fe, Chaco, Tucumán, Salta y Mendoza.

El exministro de Justicia destacó además que “el 60% no está afiliado” al PJ y que incluso hay inscriptos vinculados a la UCR, el PRO y partidos vecinalistas. “No nos deja de sorprender el deseo de formación política”, sostuvo.
Entre los asistentes presenciales estuvo el intendente de Patagones, Ricardo Marino, quien fue destacado por recorrer más de mil kilómetros para participar de la jornada.
Kicillof y el mensaje político
Durante su exposición, Kicillof remarcó el volumen de participación y buscó darle una dimensión política al fenómeno. “Nunca di una clase para 18 mil personas al mismo tiempo”, señaló.
“No es un tema administrativo o cuantitativo. Queremos llegar entre mañana y pasado a los 20 mil inscriptos. Es una señal política muy profunda que haya tanto interés y compromiso”, agregó el mandatario bonaerense.
El gobernador también cuestionó la lógica de consumo rápido de información en redes sociales. “Nos quieren convencer de que lo máximo que podemos tener de atención es lo que lleva leer un tweet o ver un TikTok”, afirmó.

En distintos momentos de la exposición volvieron los cánticos de “Axel presidente”, mientras Kicillof planteaba la necesidad de “transformar la Justicia” y discutir “la situación de la economía mundial” como punto de partida del curso.
Además, destacó que el cuerpo docente participa “como una tarea militante” y reivindicó el rol de los Estados nacionales y del Estado de bienestar en la etapa de crecimiento económico del capitalismo de posguerra.
Formación, militancia y disputa de liderazgo
Aunque el objetivo formal del encuentro era inaugurar un espacio de formación política, la irrupción de los militantes kirchneristas terminó aportando una muestra más de la tensión que atraviesa al peronismo bonaerense.

El episodio se produjo en medio de las discusiones internas sobre el liderazgo opositor y el rol que deberá asumir Kicillof en el armado político hacia 2027, mientras sectores del kirchnerismo mantienen centralidad en la defensa política y judicial de Cristina Kirchner.

