A comparación de diferentes mercados de pases en el último tiempo, el Departamento de Fútbol ha tomado la determinación en esta ventana de transferencias de no hacer movimientos rimbombantes. Claro está que la inhibición que pesa sobre Estudiantes por la deuda con Inter Miami por la ficha de Facundo Farías es un dolor de cabeza.
Más allá de esto, Agustín Alayes, Marcos Angeleri y todo el grupo de trabajo encargado del área en el Country Club de City Bell tienen en claro que el Pincha hará frente a esos más de 3 millones de dólares, que debe desembolsar para sacarse ese problema de encima y poder incorporar, con un nombre entre ceja y ceja.
Tal como viene informando Cielosports.com, Joaquín Correa es la figura que más tienta a los dirigentes, con un contacto permanente debido a que es un hombre de la casa y un embajador de la roja y blanca en el mundo. Hoy en el Botafogo de Brasil, tiene contrato hasta diciembre de 2027 en la institución de Río de Janeiro.

Lo concreto es que desde la Secretaría Técnica tiene la decisión tomada de iniciar gestiones formales con la entidad brasileña para buscar la llegada del Tucu en este mercado, algo que parece complejo debido a las diferencias económicas que existen entre las partes. Además, el delantero percibe un gran salario y debería resignar mucho dinero para su vínculo personal con el León.
Operación compleja, pero no imposible
Desde el León entienden que la negociación es muy complicada, pero saben que Correa sería el salto de jerarquía justo para poder dar el golpe en la Copa Libertadores y luchar en las instancias finales, sumando otro hombre de la casa como un pilar para el frente ofensivo de las filas de Alexander Medina y compañía.


