El debate para regular el negocio millonario de las apuestas online y combatir la ludopatía adolescente se convirtió en el nuevo escenario de la interna peronista en la Legislatura. Con más de una veintena de expedientes dando vueltas, La Cámpora decidió acelerar a fondo con un megaproyecto propio que busca imponer controles biométricos, restringir la publicidad y tocar los fondos de las casas de apuestas. Sin embargo, en los pasillos de la Cámara de Diputados, la rosca se empantanó y los cañones apuntaron rápidamente al massismo, acusándolo de poner un freno de mano a la iniciativa. Desde Calle 6 también deslizaron esa versión.
Frente a la escalada de rumores, el Frente Renovador decidió salir a cortar la versión de raíz. A través de sus redes sociales, el vicepresidente de la Cámara Baja y referente del espacio, Alexis Guerrera, desmintió categóricamente que su bloque esté en contra de la propuesta empujada por los diputados camporistas Facundo Tignanelli y Micaela Olivetto. La aclaración pública buscó apagar el incendio interno y dejar en claro que el massismo no es la piedra en el zapato de la regulación del juego online.
El posteo de Guerrera fue picante, porque no solo dejó plasmada la posición, sino que lo graficó con una captura de un mensaje de Whatsapp en donde alguien consultaba si era verdad de que no estaba de acuerdo con el proyecto de La Cámpora.
“Compañeros de Gobernación, en nombre de Massa habla Massa, o a lo sumo quienes somos sus Diputados. No quieran esconderse detrás del saco de Massa para defender a las empresas de juego, enfrenten de cara a la sociedad el debate del proyecto. Muy burdos operando!!!!”, fe la sentencia del vicepresidente de Diputados.
LA PELOTA, A LA CANCHA DE KICILLOF
Pero en la política bonaerense, toda defensa viene acompañada de un contragolpe. Lejos de quedarse en la simple desmentida, la tropa de Sergio Massa decidió redoblar la apuesta y trasladarle el costo político de la indefinición al propio gobernador Axel Kicillof.
El encargado de marcar la cancha fue el diputado provincial Roberto Vázquez. Mientras la Comisión de Prevención de Ludopatía y Juegos de Azar intentaba avanzar con la letra chica del proyecto, el legislador massista expuso la falta de línea política bajada desde Calle 6. “Hoy necesitamos saber claramente la postura del Gobernador respecto de este tema tan sensible”, disparó Vázquez, blanqueando el desconcierto que impera en la bancada oficialista por el silencio del Ejecutivo.
Para destrabar el escenario, el massismo subió el precio del debate y exigió formalmente la presencia de Carlos Bianco. El pedido de Vázquez apunta a que el Ministro de Gobierno y mano derecha de Kicillof se reúna de manera urgente con el bloque peronista para fijar de una vez por todas la posición de la Gobernación.
Mientras tanto, la Cámpora presiona con su texto, el massismo avisa que no pone trabas, pero se niega a firmar un cheque en blanco a ciegas, y ahora todas las miradas apuntan a Carlos Bianco. El Ejecutivo deberá decidir si se involucra de lleno en el barro legislativo de la ludopatía o si deja que las diferencias internas sigan marcando el ritmo de la Cámara de Diputados.


