Casi medio siglo después de los crímenes cometidos durante la última dictadura militar, la Justicia federal de Córdoba confirmó la identificación de 17 personas desaparecidas cuyos restos fueron hallados en inmediaciones del ex centro clandestino de detención La Perla. El anuncio se realizó en una conferencia de prensa encabezada por el juez federal Hugo Vaca Narvaja junto al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y familiares de las víctimas.
Del total de identificaciones, solo se difundieron públicamente 16 nombres, ya que una de las familias pidió expresamente preservar la identidad. Los restos fueron recuperados durante excavaciones realizadas en 2025 en la zona conocida como Loma del Torito, en cercanías del predio donde funcionó uno de los mayores centros de tortura y exterminio del país.
Las personas identificadas son Gilberto Néstor Lellin D´Francesco, Graciela María de los Milagros Doldán, Juan Carlos Navarro Moyano, Adrián José Ferreyra Rivero, Víctor Carlos Díaz Rinero, Marta Susana Ledesma Vera de Comba, Ester Felipe, Luis Mónaco, Silvia del Valle Taborda, Nélida Noemí Moreno de Goyochea, José Luis Goyochea Escudero, Gustavo Daniel Torres, Edelmiro Cruz Bustos, Oscar Segura Reineri, Rosa Cristina Godoy de Cruspeire y Carlos Cayetano Cruspeire.
Durante la conferencia, familiares de las víctimas compartieron testimonios cargados de emoción. La hija mayor de Edelmiro Cruz Bustos sostuvo una fotografía de su padre y expresó: “Hoy nos sentimos libres”. También recordó el momento en que fue secuestrado: “Yo tenía cinco años y recuerdo la noche en que lo sacaron de nuestra casa. Muchas veces me daba miedo contar lo que había pasado con mi papá”.
Otra de las intervenciones más conmovedoras fue la de la hija de Oscar Segura Reineri, quien contó que su madre murió esperando noticias sobre su esposo. “Hoy podemos decir que vamos a fallecer sabiendo que lo encontraron. Tenemos la paz interior completa”, afirmó. En tanto, Marta Taborda aseguró: “Soy hija de una persona que ya no está desaparecida”.
La búsqueda que sigue después de 50 años
Las identificaciones fueron posibles gracias al trabajo del EAAF, organismo creado en 1984 tras el retorno de la democracia y reconocido internacionalmente por su labor en investigaciones vinculadas a desapariciones forzadas y violaciones a los derechos humanos. El equipo combinó estudios arqueológicos, análisis antropológicos y pruebas genéticas para cotejar los restos hallados con muestras aportadas por familiares.
Desde el organismo explicaron que el proceso incluyó el análisis de todos los elementos óseos recuperados durante las excavaciones realizadas entre septiembre y noviembre de 2025. Parte de esas muestras fueron enviadas al Laboratorio de Genética Forense del EAAF, donde se concretaron las comparaciones que permitieron avanzar en las nuevas identificaciones.
Entre los casos identificados aparecen militantes políticos, trabajadores, estudiantes y delegados gremiales secuestrados entre 1975 y 1978. Varias de las víctimas habían pasado por La Perla o por otros centros clandestinos como La Ribera, y muchas fueron vistas por sobrevivientes antes de su desaparición definitiva.
La Perla funcionó bajo la órbita del Tercer Cuerpo de Ejército entre 1976 y 1978 y se estima que por allí pasaron entre 2.200 y 2.500 personas secuestradas. La mayoría continúa desaparecida. Según testimonios incorporados en distintas causas judiciales, quienes eran “trasladados” eran llevados en camiones hasta zonas cercanas, donde eran ejecutados y enterrados en fosas clandestinas.
Las investigaciones también apuntan a que, en 1979, militares realizaron un operativo para remover cuerpos y ocultar pruebas ante la inminente visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Sin embargo, pequeños fragmentos óseos quedaron en el lugar y hoy, casi cincuenta años después, permiten reconstruir parte de la verdad.

