No caben dudas acerca de que la señal de noticias del diario La Nación no está atravesando su mejor momento. Porque a las denuncias de Esmeralda Mitre acerca de la connivencia de las autoridades de la empresa (los hermanos Saguier), y el poder de Mauricio Macri en las sombras de LN+, que se resquebraja y anuncia el final del staff de periodistas partidarios de Juntos por el Cambio, además apareció de entrevistado El Dipy, candidato libertario a la intendencia de La Matanza, y les “escupió el asado”, simplemente preguntándole a Luis Majul y a Pablo Rossi las razones por las que no fue mencionado por ellos el escándalo de las escuchas al ex titular del Banco Nación en tiempos macristas, Carlos Melconian, señalado por Patricia Bullrich como “su elegido” para ser ministro de economía en caso de triunfar en el proceso electoral en curso.
El modo en que El Dipy les descerrajó la pregunta sorprendió a los comunicadores, que a juzgar por sus reacciones, no se esperaban la inversión de roles con El Dipy como entrevistador, desnudando ese silencio cómplice ante los audios publicados sobre “el armenio”.
TE PUEDE INTERESAR
La pregunta de El Dipy sobre las escuchas de Carlos Melconian, que no emitió ni aludió jamás La Nación Más, dejó descolocado a Luis Majul
Durante la última semana, el periodista Tomás Méndez, del canal “Extra” (que no se emite en el cable por decisión del Grupo Clarín, ya que se niega a incorporarlo a la grilla a través de su propia empresa Personal Flow), difundió escuchas que comprometen al candidato de Bullrich a Economía, porque lo involucran en tráfico de influencias, corrupción, y lo apuntan por colocar señoritas en la función pública a cambio de sexo.
En principio desde JxC intentaron ignorar la situación, confiando en que gracias al blindaje, al no emitirse la información en TV abierta o de cable, el tema pasaría a segundo plano rápidamente.
Sin embargo un comentario sobre el tema así como al pasar de Jonatan Viale en la misma señal, sumado a lo que Mirtha Legrand le preguntó al propio Melconian sobre la situación, lo instalaron más profundamente entre el público mayoritario que desconocía la existencia de tales audios por no mirar ese nuevo canal ‘Extra’.
QUEDARON COMO CONGELADOS
Pero la daga más traicionera llegó desde la pregunta (supuestamente inocente) de El Dipy, quien les cuestionó las razones de ese silencio atroz sobre el tema, que de haber involucrado a un referente peronista en lugar de a Carlos Melconian, hubiese merecido horas de aire y ríos de tinta en los grandes medios de comunicación.
Al tratarse de un político de alta exposición dentro de las filas del partido que sustenta a La Nación Más, el tópico paso absolutamente desapercibido y los rostros, el lenguaje corporal y las incoherentes e improvisadas respuestas de Majul y Rossi dieron cuenta de que ‘acusaron recibo’ del impacto que el músico de cumbia les asestó con su sencilla pregunta.
“Los meó”, fue la conclusión mayormente expuesta en redes sociales por los usuarios, al observar el fragmento de los tres protagonistas en LN+.
Porque la argumentación de que los audios eran falsamente creados por Inteligencia Artificial que intentó esgrimir Patricia Bullrich en un principio, quedó desactualizada con la siguiente intervención de ella y sus colaboradores, que ya hablaban de “escuchas ilegales” y “sacadas de contexto” de viejas llamadas telefónicas mezcladas, pero ahora sin negar que se tratara de la voz de Melconian, ni adjudicando ya a el mecanismo tecnológico una falsa creación.
La búsqueda de Majul de excusas para diferenciar las decenas de audios de CFK que él mismo expusiera años atrás con estas escuchas actuales, dieron vergüenza ajena, porque basó su defensa al economista de Cambiemos en las mismas razones por las que se descalificaba a sus audios de Cristina Kirchner diciendo malas palabras: es decir su origen espurio, porque fueron conseguidos, según contó en aquel momento, mientras “corría en los bosques de Palermo“.
Ahora que quedó expuesto el blindaje mediático a políticos de Juntos por el Cambio, y contrasta con el escarnio público casi “en cadena nacional” a Martín Insaurralde hace dos semanas (y que aún continúa), queda transparentado que a los operadores mediáticos jamás les preocupó la corrupción, sino de que modo ensucian al rival político, apelando a cualquier táctica en un caso, y ocultando o tapando si se trata de quien les paga (o pagaba según Esmeralda Mitre) el sueldo y los sobres.
TE PUEDE INTERESAR

