El aroma a cacao, dulce de leche y masa recién horneada se apoderó este domingo de las inmediaciones de Lamadrid al 3870. En el histórico predio de Villa Mitre, la tradición gastronómica marplatense sumó un nuevo capítulo con la primera edición de “Mordisco”, el Festival del Alfajor Marplatense, un evento que terminó transformándose en una verdadera marea humana en pleno receso invernal.
Desde temprano, familias de la zona y turistas comenzaron a colmar el lugar para disfrutar de una iniciativa de acceso libre y gratuito que superó todas las expectativas de convocatoria. Más de cinco mil personas dijeron presente a lo largo de la jornada, al punto de que las autoridades debieron cortar el tránsito en las calles adyacentes para garantizar la circulación fluida y segura de quienes buscaban sumarse a la propuesta.
Emprendedores locales endulzaron el domingo marplatense
En el corazón del predio, la estrella de la tarde fue la producción local. Quince stands de productores alfajoreros marplatenses y más de cuarenta emprendedores expusieron la riqueza y variedad de un sector insignia para la ciudad. La respuesta del público fue rotunda: hacia el cierre de la jornada se contabilizaron más de ocho mil alfajores vendidos, en una tarde donde las degustaciones y las bandejas vacías se convirtieron en la postal recurrente.
Pero el festival no se limitó a la tentación del paladar. La agenda del domingo incluyó charlas sobre la historia y elaboración del alfajor, talleres y actividades recreativas para los más chicos, y un escenario por el que desfilaron diversos artistas locales que le pusieron ritmo a la tarde invernal.
Desde el Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC) destacaron el acompañamiento masivo de vecinos y visitantes. La rotunda convocatoria de esta primera edición ratificó el vínculo identitario de la ciudad con su producto más emblemático y dejó la vara alta para que “Mordisco” se consolide como un clásico de las vacaciones de invierno.

