Estudiantes consiguió un gran triunfo para mantener viva la ilusión de seguir en carrera en el vigente Torneo Clausura. El equipo de Alexander Medina tuvo que trabajar y mucho para vencer 3-0 a Gimnasia de Mendoza en el Jorge Luis Hirschi, y así llegar a las 13 unidades en la Zona A, ahora a cuatro unidades del último pelotón que estaría metiéndose en octavos de final. Con un sprint furioso cerca del cierre, el Pincha llegó al resultado decisivo con los goles de Edwuin Cetré, de penal, y el doblete de Fabricio Pérez.
Sin embargo, más allá de lo sucedido en el verde césped, uno de los principales focos de la noche del lunes en 1 y 57 estuvo en una de las plateas. Y es que allí, junto con quienes quedaron apartados del encuentro ante los mendocinos, dijo presente Marcos Rojo. El defensor, que aún no cerró oficialmente su regreso al Club y que lo hará a la brevedad, vivió el cruce como uno más. Hubo nervios, alguna que otra indicación y hasta festejo en la apertura del marcador por parte del colombiano.
Teniendo en cuenta lo que le costó al Pincha doblegar una gran tarea de la última línea visitante y del arquero César Rigamonti, tras la conversión de Cetré desde los 12 pasos hubo desahogo generalizado y aplausos por parte del ex Racing y Boca, para alegría suya y de Joaquín Correa, Eric Meza, Jalil Elías, Tiago Palacios y Alexis Castro, quienes vivieron el encuentro junto a él y su representante en ese sector del estadio. También estuvo allí Leonardo Jara.
Lo concreto es que la primera imagen pública de Rojo en su vuelta al Pincha se dio junto a sus nuevos compañeros y gritando un gol de los dirigidos por Medina, algo que los fanáticos del León querrán repetir el jueves entrante ante Flamengo. A la espera de la firma y de la oficialización del exdefensor del Manchester United, entre otros, el central mundialista dejó en claro ya estar comprometido con la causa albirroja.



