En medio de fuertes polémicas y sin los votos garantizados, Ariel Lijo llega al Senado de la Nación para defender su candidatura como ministro de la Corte Suprema de la Nación. Su postulación fue elevada al Congreso por el presidente de la Nación, Javier Milei, quien ni siquiera logra garantizar los votos propios. Falta García Mansilla.
Según informó oficialmente la Cámara Alta, la audiencia pública para tratar ex expediente Lijo comenzará a las 10 de la mañana y será transmitida por YouTube. El trámite implica una exposición oral del actual juez federal en lo criminal y correccional frente a los senadores que integran la comisión de Acuerdos. Dicho espacio de trabajo es presidido por Guadalupe Tagliaferri (PRO) quien deberá anfitrionar la jornada y habilitar preguntas de los legisladores.
La candidatura de Lijo para reemplazar a Elena Highton de Nolasco fue elevada por Milei y Mariano Cúneo Libarona a fines de mayo. Su postulación incluyó la de Manuel García Mansilla para sustituir a Juan Carlos Maqueda quien se jubila a fin de año. Sin embargo, la polémica trayectoria de Lijo hizo que la discusión se centrara en él.
Tres meses después de la postulación, el presidente libertario ni siquera pudo convencer a sus (pocos) senadores de que acompañen el expediente. Sin ir más lejos, el legislador Francisco Paoltroni organizó una actividad oficial en contra de la candidatura. “Los aspirantes a la Corte Suprema deben cumplir con requisitos de honorabilidad, ejemplaridad, prestigio social e idoneidad. Lijo no cumple con estos estándares“, sintetizó el libertario.
En la misma línea, la propia vicepresidenta de la Nación, y titular del Senado, Victoria Villarruel también se manifestó en contra contra la voluntad de Milei. “No estoy de acuerdo con la candidatura“, dijo ayer durante un almuerzo en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, institución que también está en contra de poner a Lijo en el Máximo Tribunal.
Internas libertarias
Estas posturas díscolas le echaron más leña a los conflictos internos del gobierno libertario. La distancia entre la fórmula presidencial viene de larga data, pero justo el pasado fin de semana se agravó. Villarruel faltó a los actos para homenajear a José de San Martín y generó numerosas especulaciones que ahora con sus dichos respecto de Lijo no hacen más que agravarse.
Por su parte, Paoltroni se está peleando fuertemente con las huestes digitales del gobierno libertario. En particular, cargó contra el asesor presidencial Santiago Caputo y Milei le salió al cruce. “Es gente que no entiende nada”, respondió Milei. Habrá que ver cuánto le queda a Paoltroni en el Senado.
Paso a paso
Lo cierto es que la postulación de Lijo generó un total de 328 impugnaciones según reconoció el propio Ministerio de Justicia de la Nación. A ellas hay que sumarle las observaciones que llegaron al Senado desde que empezó a avanzar su expediente. Hoy, desde las 10 de la mañana el magistrado intentará desestimar esos cuestionamientos y convencer a la comisión para que le de el visto bueno.
El 28 de agosto será el turno de Manuel José García Mansilla. Al abogado también le toca presentarse en la comisión de Acuerdos para defender su postulación en audiencia pública.
Cumplidos esos plazos, la comisión deberá emitir un dictamen que permita votar los pliegos en una sesión. Ambos necesitan una mayoría especial para llegar a la Corte Suprema. Dos tercios de los senadores presentes deberán votar a favor: si asisten todos, serían 48. La Libertad Avanza tiene apenas 7 (6 si Paoltroni vota en contra) por lo que será fundamental el rol de Unión por la Patria, la UCR y el PRO.




