En medio del plan de retiros voluntarios lanzado por el Gobierno para achicar la planta de la Administración Nacional de la Seguridad Social, se produjo un nuevo movimiento en la cúpula del organismo: Fernando Bearzi presentó su renuncia como director ejecutivo de la ANSES.
La dimisión fue elevada este martes ante la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien aceptó la salida y designó en su lugar a quien se desempeñaba como número dos del organismo, Guillermo Arancibia.
Según pudo confirmar Infobae a través de fuentes oficiales, la salida de Bearzi se inscribe en una dinámica de reconfiguración interna dentro del Gobierno de Javier Milei, en un contexto atravesado por medidas orientadas a reducir el gasto público, como el reciente esquema de retiros voluntarios en la ANSES.
Bearzi, con una extensa trayectoria en el mundo financiero y cercano al ministro de Economía, Luis Caputo, había asumido al frente del organismo en febrero de 2025, tras la salida de Mariano de los Heros. Su llegada se dio luego de la polémica generada cuando su antecesor anticipó los planes oficiales de avanzar con una reforma previsional que no estaba en la hoja de ruta inmediata de la Casa Rosada.
Antes de ocupar la titularidad del organismo previsional, Bearzi acumulaba experiencia tanto en el sector privado como en la función pública: fue titular de su propia firma, director por ANSES en Edenor, ejecutivo en Nación Bursátil, director académico del Posgrado de Finanzas de la UCA y presidente del BICE en el inicio de la actual gestión. Además, se desempeñaba como subdirector ejecutivo de operaciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad desde marzo.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Capital Humano confirmó que “en el marco de una nueva etapa para ANSES” asumirá como Director Ejecutivo Guillermo Arancibia. Según precisaron, la nueva conducción estará enfocada en avanzar en la digitalización de los procesos, con el objetivo de “optimizar la gestión, agilizar trámites y modernizar el organismo”.
La salida de Bearzi se produce así en paralelo a un escenario de incertidumbre dentro del organismo, donde aún persisten dudas sobre la implementación del plan de retiros voluntarios y su impacto en el funcionamiento de una estructura clave del sistema previsional argentino.

